Ciudad Juárez, Chihuahua.- La gobernadora de Chihuahua, María Eugenia Campos Galván, reconoció formalmente que las finanzas del estado enfrentan un panorama crítico debido a una deuda que ya asciende a los 64,000 millones de pesos. Durante su declaración, la mandataria estatal detalló que este pasivo financiero representa un problema estructural histórico que las autoridades locales han venido arrastrando de manera consecutiva a lo largo de varias gestiones pasadas. Campos Galván enfatizó que la actual administración se encuentra lidiando con las consecuencias económicas de decisiones tomadas hace múltiples sexenios.
Al profundizar en el origen de estos compromisos financieros, la jefa del Ejecutivo chihuahuense puntualizó que una parte significativa del déficit fiscal se remonta a tres o cuatro periodos gubernamentales atrás. En específico, explicó que la problemática se agravó de manera sustancial cuando se le impuso al gobierno del estado la pesada obligación presupuestaria de financiar la nómina de los maestros federalizados. Este gasto recurrente, según lo expuesto por la gobernadora, alteró de manera permanente el equilibrio y la suficiencia presupuestal de la entidad.
Asimismo, la mandataria lanzó severas críticas hacia el manejo de los recursos públicos durante los últimos dos sexenios anteriores al suyo, los cuales corresponden a los periodos encabezados por César Duarte Jáquez y Javier Corral Jurado. Campos Galván calificó a dichos gobiernos de omisos e indolentes ante las necesidades de la administración estatal, acusándolos de haber gestionado el erario de manera irresponsable y de haber perjudicado de manera directa las arcas de Chihuahua, dejando una situación que hoy exige un estricto ordenamiento institucional.






