CIUDAD DE MÉXICO. La Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) resolvió que la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) sí tiene competencia para atender quejas y reclamaciones contra escuelas privadas cuando los conflictos estén relacionados con aspectos económicos o contractuales del servicio educativo.
La decisión surgió a partir del caso de un padre de familia que solicitó el reembolso de pagos por útiles escolares y gastos generales, luego de informar que sus hijos ya no cursarían el ciclo escolar en una institución privada. La Corte concluyó que, al existir un pago por un servicio ofrecido de manera habitual, también existe una relación de consumo que puede ser revisada por Profeco.
Con este criterio, madres, padres y tutores podrán presentar reclamaciones por reembolsos, pagos por servicios no prestados, cobros indebidos, gastos generales, servicios adicionales y otros incumplimientos relacionados con las condiciones económicas pactadas con una escuela particular. La resolución aclara que los temas académicos seguirán siendo competencia de las autoridades educativas.
Asimismo, el máximo tribunal señaló que las familias deben conservar contratos, recibos y comprobantes de pago para respaldar cualquier reclamación, mientras que las escuelas privadas deberán reforzar la transparencia en sus políticas de cobro, inscripción, cancelación y reembolso, al quedar sujetas a la revisión de Profeco en asuntos relacionados con la protección al consumidor.


