EE.UU.- El vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, afirmó que su gobierno se reserva la posibilidad de emprender acciones militares contra los cárteles mexicanos si considera que es necesario para proteger a la población estadounidense. Durante una entrevista, el funcionario evitó comprometerse a respetar la postura del gobierno mexicano, que rechaza cualquier operación militar extranjera en territorio nacional, y sostuvo que la seguridad de los ciudadanos de su país es una prioridad.
Al ser cuestionado sobre la postura de la presidenta Claudia Sheinbaum respecto a una posible intervención estadounidense, Vance respondió que su administración está dispuesta a utilizar todos los recursos necesarios para enfrentar amenazas relacionadas con el tráfico de drogas, armas y personas. Aunque señaló que la cooperación con México sigue siendo la primera opción, dejó abierta la posibilidad de actuar de manera directa si lo considera indispensable.
Como ejemplo, el vicepresidente planteó un escenario en el que una organización criminal transporta grandes cantidades de fentanilo y armamento hacia Estados Unidos. Según explicó, si la única forma de detener el cargamento fuera intervenir contra el grupo responsable, Washington estaría dispuesto a hacerlo. Además, acusó que durante la administración de Joe Biden los cárteles fortalecieron sus operaciones gracias a las ganancias obtenidas por actividades como el narcotráfico, la trata de personas y el tráfico ilegal de armas.
Las declaraciones de Vance coinciden con un endurecimiento del discurso del presidente Donald Trump, quien aseguró que los cárteles han adquirido un gran poder dentro de México y afirmó que el gobierno mexicano enfrenta dificultades para contenerlos. Por su parte, la administración de Claudia Sheinbaum ha reiterado que la cooperación bilateral en materia de seguridad debe realizarse bajo principios de respeto mutuo y soberanía nacional, rechazando cualquier intervención militar extranjera.
El intercambio de posturas reaviva uno de los temas más sensibles en la relación entre ambos países: los límites de la colaboración en seguridad. Mientras Washington insiste en reforzar las acciones contra las organizaciones criminales, México mantiene su posición de fortalecer la coordinación y el intercambio de información sin permitir operaciones unilaterales dentro de su territorio.


