AUSTIN, Texas. – Las autoridades de agricultura de los Estados Unidos confirmaron la detección del primer caso del gusano barrenador en territorio norteamericano, lo que ha encendido las alarmas sanitarias en la región fronteriza. La peligrosa plaga, que daña gravemente la salud del ganado, fue identificada en un ternero de apenas tres semanas de nacido en una zona rural del estado.
Este hallazgo representa un retroceso en materia zoosanitaria, ya que el gusano barrenador se consideraba una plaga oficialmente desterrada del país desde el año 1966. Ante la reaparición del parásito, el gobierno estadounidense anunció una respuesta inmediata y aceleró la liberación selectiva de moscas estériles para frenar su reproducción.
Para contener el brote, los equipos de control han desplegado cuatro millones de trampas de liberación terrestre en el área afectada, una medida que se suma a la dispersión aérea semanal de otros cuatro millones de insectos estériles. Asimismo, se determinó establecer un puesto de mando de respuesta rápida, intensificar las labores de vigilancia epidemiológica y aplicar capturas de moscas silvestres para evaluar la dispersión real del problema.
Como parte de los protocolos estrictos para evitar la propagación, las dependencias sanitarias restringirán los movimientos de ganado en la zona mediante la delimitación de nuevas áreas de cuarentena. Estas acciones de control fronterizo implicarán revisiones más minuciosas e inspecciones exhaustivas a las importaciones de bovinos procedentes de la República Mexicana, afectando potencialmente los flujos comerciales habituales.
