Ciudad Juárez, Chihuahua.- La gobernadora del estado de Chihuahua, María Eugenia Campos Galván, declinó presentarse a declarar ante la delegación de la Fiscalía General de la República en Ciudad Juárez, optando en su lugar por trasladarse a las instalaciones centrales de la dependencia en la Ciudad de México. La mandataria estatal acudió ante las autoridades federales con el propósito de entregar una respuesta formal por escrito encaminada a impugnar de manera directa el citatorio judicial que le había sido notificado previamente.
De acuerdo con las declaraciones de su representante legal, el abogado Roberto Gil Zuarth, la orden de comparecencia promovida por la autoridad federal adolece de severas irregularidades estructurales. La defensa argumentó que el documento presenta múltiples ambigüedades, inconsistencias sustanciales y abiertas violaciones a la legislación vigente. Entre las principales fallas señaladas, se destacó la falta absoluta de claridad respecto al objeto central de la investigación en curso, así como la omisión del estatus jurídico preciso bajo el cual se pretendía requerir el testimonio de la funcionaria.
El sorpresivo cambio de sede y la estrategia legal adoptada por el equipo de la gobernadora generaron inmediatas repercusiones políticas y sociales en la entidad norteña. Paralelamente a las gestiones jurídicas realizadas en la capital del país, se registraron intensas jornadas de protesta tanto en la ciudad de Chihuahua como confrontaciones directas en las inmediaciones de la delegación de la fiscalía en Ciudad Juárez, situaciones que mantuvieron en alerta a los cuerpos de seguridad y acapararon la cobertura de los medios de comunicación locales y nacionales.
