EE.UU.- El presidente Donald Trump promulgó una nueva legislación que destina 70 mil millones de dólares adicionales a las políticas migratorias de su administración, recursos que se suman a los 170 mil millones aprobados previamente en 2025. Con ello, el presupuesto total destinado al control migratorio y deportaciones asciende a 240 mil millones de dólares, cifra considerada histórica para este tipo de operaciones.
Los nuevos recursos serán distribuidos principalmente entre el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) y la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP). Del monto aprobado, 38 mil millones de dólares serán asignados al ICE, 26 mil millones a la CBP y otros 5 mil millones quedarán reservados para gastos imprevistos relacionados con las acciones de seguridad fronteriza y deportación.
La medida ha generado cuestionamientos por parte de legisladores demócratas y organismos de supervisión gubernamental, que señalan posibles irregularidades en el uso de recursos públicos. Un informe reciente de la Oficina de Responsabilidad del Gobierno de Estados Unidos reveló presuntos gastos innecesarios en centros de detención migratoria, además de deficiencias en atención médica, alimentación y condiciones de alojamiento para personas detenidas.
Además del fortalecimiento de las operaciones de deportación, la legislación contempla recursos para la construcción de nuevos centros de detención, infraestructura fronteriza, sistemas de vigilancia, contratación de personal y apoyo a agencias estatales y locales que colaboran en la aplicación de las leyes migratorias. La aprobación de estos fondos ha sido interpretada por diversos sectores como un respaldo a la estrategia de endurecimiento migratorio impulsada por la administración Trump.


