Washington, D.C.- La administración del presidente Donald Trump anunció que buscará revocar la ciudadanía estadounidense a personas naturalizadas que presuntamente hayan obtenido ese estatus mediante fraude migratorio, como parte del endurecimiento de su política migratoria.
La advertencia fue emitida por el secretario de Seguridad Nacional, Markwayne Mullin, quien afirmó que el gobierno utilizará “todas las vías legales” para desnaturalizar y expulsar a extranjeros cuando existan pruebas de que mintieron u ocultaron información durante sus procesos migratorios. Según el funcionario, la ciudadanía estadounidense debe obtenerse de manera legal y transparente.
La medida se enfocaría en casos donde las autoridades determinen que hubo fraude, declaraciones falsas o encubrimiento de antecedentes relevantes durante el proceso de naturalización. De acuerdo con reportes difundidos por medios estadounidenses, el gobierno analiza procedimientos contra al menos 17 ciudadanos naturalizados señalados por presuntas irregularidades en sus trámites.
El proceso de desnaturalización no es automático y requiere que las autoridades presenten pruebas ante las instancias correspondientes. En caso de prosperar, las personas afectadas perderían los derechos asociados a la ciudadanía estadounidense y podrían regresar a su estatus migratorio anterior, quedando expuestas a procedimientos de deportación.
La postura forma parte de la estrategia migratoria impulsada por Trump desde su regreso a la Casa Blanca, enfocada en reforzar los controles migratorios y perseguir casos relacionados con presuntos abusos al sistema de inmigración. Organizaciones defensoras de migrantes han advertido que la medida podría generar preocupación entre comunidades de inmigrantes naturalizados en todo el país.

