
Trabajadores del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) rechazaron que el presunto desvío de medicamentos por parte del personal pueda explicar la magnitud del desabasto y de las carencias denunciadas en hospitales. Su posicionamiento ocurrió después de que Eduardo Clark García Dobarganes, subsecretario de Integración Sectorial y Desarrollo de la Secretaría de Salud, informara que existen casos documentados y otros bajo investigación relacionados con la sustracción de medicinas para su venta ilegal.
Desde el campamento instalado afuera de las oficinas del Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social (SNTSS), Zuiry Hernández, representante sindical de la Sección 34, cuestionó que los trabajadores puedan retirar insumos en cantidades suficientes para provocar las deficiencias señaladas en las unidades médicas.
“Para que el sistema de salud, por medio del IMSS, no pueda dar su servicio de manera eficiente y eficaz, y la respuesta fuera que somos los trabajadores los que nos estamos robando, pues tendríamos que hacerlo todos con camiones, sacando no nada más medicamentos, sino colchones, sábanas, camas, instrumental quirúrgico”, declaró.
Rechazan responsabilizar al personal de base
Hernández afirmó que atribuir las carencias al robo cometido por trabajadores puede desacreditar las denuncias sobre las condiciones en las que el personal realiza sus labores. Los reclamos, indicó, no se limitan a la disponibilidad de medicinas, pues también incluyen la falta de equipo, materiales y otros insumos necesarios para brindar atención.
“Definitivamente un robo a esas escalas la base trabajadora no lo tiene a su alcance”, sostuvo la representante sindical.
El señalamiento forma parte de las inconformidades expresadas por empleados del instituto, quienes mantienen protestas para exigir soluciones al desabasto y mejoras en sus condiciones laborales y salariales. Hasta el momento, la información disponible no establece que todos los casos de falta de medicamentos tengan una sola causa.
Eduardo Clark reconoce investigaciones
La respuesta de los trabajadores se produjo luego de que Eduardo Clark García Dobarganes reconociera que las autoridades identificaron algunos casos de presunto desvío de medicamentos desde hospitales y centros de salud hacia puntos de venta. De acuerdo con el funcionario, algunas de esas operaciones habrían ocurrido incluso cerca de las instalaciones médicas.
Clark explicó que existen casos documentados, mientras que otros requieren investigaciones más detalladas para determinar cómo ocurrió la sustracción y quiénes podrían estar involucrados. No obstante, aclaró que estas prácticas no permiten responsabilizar de manera general a médicos, enfermeras o al resto del personal sanitario por el desabasto.
“Nunca diría que los médicos o las enfermeras o el personal de salud son responsables del desabasto”, afirmó el subsecretario.
Según lo expuesto por el funcionario, las indagatorias buscan esclarecer casos específicos de extracción y comercialización de medicamentos pertenecientes al sector público. La información presentada no precisa el número de investigaciones abiertas, las unidades médicas involucradas ni la cantidad de productos presuntamente desviados.
Continúan reclamos por medicamentos e insumos
Mientras avanzan las investigaciones, trabajadores del IMSS mantienen sus reclamos por la falta de medicamentos, equipo e insumos médicos. También han manifestado inconformidades relacionadas con las condiciones en las que desarrollan sus actividades y con aspectos salariales.
Los inconformes señalaron que estas deficiencias afectan tanto el trabajo cotidiano dentro de las unidades como la capacidad para prestar servicios a los derechohabientes. Su demanda principal es que las autoridades atiendan las carencias sin atribuirlas de forma generalizada al personal de base.
Los trabajadores convocaron a una movilización nacional para un miércoles 21 de octubre, en la que esperan la participación de las 37 secciones sindicales del instituto. El material proporcionado no precisa el año al que corresponde esa fecha.
La movilización tiene como objetivo dar visibilidad a las demandas laborales y a las deficiencias que, según los trabajadores, persisten en distintas unidades médicas. Por separado, las autoridades federales aseguran que continuarán las investigaciones sobre los casos concretos de presunta sustracción y venta ilegal de medicamentos.
Las declaraciones de ambas partes coinciden en un punto: la existencia de posibles desvíos debe investigarse de forma individual y no utilizarse para responsabilizar, sin pruebas, al conjunto del personal médico, de enfermería o administrativo del IMSS.



