
MÉXICO.- Si el precio colocado en el anaquel, etiqueta u otro medio de exhibición es diferente al que aparece al momento de pagar, el consumidor puede solicitar que el establecimiento respete el monto con el cual ofreció el producto.
La Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) señala que los proveedores tienen la obligación de informar y respetar los precios, tarifas, cargos, términos y demás condiciones bajo las cuales ofrecen sus productos o servicios.
Esta obligación está contemplada en los artículos 7 y 7 Bis de la Ley Federal de Protección al Consumidor (LFPC). El primero establece que los proveedores deben respetar las condiciones conforme a las cuales ofrecieron o acordaron la entrega de un bien o la prestación de un servicio.
Por su parte, el artículo 7 Bis dispone que el proveedor debe exhibir de forma visible el monto total que el consumidor deberá pagar. Esta cantidad tiene que incluir impuestos, comisiones, intereses, seguros y cualquier otro costo o cargo aplicable, tanto en operaciones de contado como a crédito.
¿Qué pasa si el precio del anaquel es diferente al de caja?
Cuando exista una diferencia, el establecimiento debe respetar el precio y las condiciones con las que presentó el producto al consumidor. Antes de concluir la compra, la persona puede pedir al personal que revise el monto exhibido y aclare la discrepancia.
Profeco mantiene entre sus labores de vigilancia la revisión de que los comercios exhiban sus precios y los respeten. Para facilitar cualquier aclaración, es recomendable identificar la etiqueta correspondiente al producto y verificar que no se trate de un precio asociado con otra presentación, tamaño o modelo.
También es importante revisar si el monto forma parte de una promoción, así como consultar su vigencia, restricciones y condiciones. En caso de realizar la compra, conservar el ticket o comprobante puede ayudar a documentar lo ocurrido.
¿Para qué sirve un verificador de precios?
Los verificadores son dispositivos que permiten consultar el precio registrado para un artículo mediante la lectura de su código de barras. Pueden utilizarse para corroborar el monto antes de llegar a la caja, pero los establecimientos no están obligados a contar con estos equipos.
La existencia de un verificador tampoco sustituye la obligación legal del proveedor de mostrar y respetar el precio ofrecido. Si la cantidad consultada en el dispositivo no coincide con la indicada en el anaquel, el consumidor puede solicitar una aclaración al comercio.
¿Qué debes revisar antes de pagar?
- Confirma que la etiqueta exhibida corresponda al producto elegido.
- Utiliza el verificador de precios, si el establecimiento cuenta con uno.
- Revisa la vigencia y las condiciones de cualquier promoción.
- Conserva el ticket o comprobante de compra.
- Solicita una aclaración al personal o al área de atención al cliente.
- Si el problema no se resuelve, considera presentar el reporte correspondiente ante Profeco.
¿Cómo denunciar a una tienda?
Profeco dispone de mecanismos para denunciar a establecimientos que no exhiban sus precios o se nieguen a respetarlos. La dependencia explica que una denuncia procede cuando un acto u omisión del proveedor afecta los intereses de una colectividad de consumidores.
Para presentar el reporte se requieren datos que permitan identificar al proveedor, entre ellos su nombre o razón social, domicilio completo y una narración de los hechos. Los canales institucionales señalados son el Teléfono del Consumidor, en el 55 5568 8722; la línea sin costo 800 468 8722; y el correo denunciasprofeco@profeco.gob.mx. También es posible acudir a una Oficina de Defensa del Consumidor (Odeco).
La dependencia cuenta además con la herramienta Quién es Quién en los Precios, mediante la cual se pueden consultar y comparar precios de productos en diferentes establecimientos como referencia para tomar decisiones de compra.
Profeco publicó en 2011 un boletín de Brújula de compra sobre verificadores de precios. Las cifras incluidas en aquel sondeo corresponden exclusivamente a ese periodo y no deben interpretarse como estadísticas actuales. El derecho vigente del consumidor se sustenta en la LFPC y en la información institucional actual.



