
Ciudad Hidalgo, Chiapas.- El Servicio Sismológico Nacional (SSN) informó que durante la madrugada de este martes 29 de septiembre se registró un sismo de magnitud 4.5 con epicentro al suroeste de Ciudad Hidalgo, en el estado de Chiapas.
De acuerdo con los datos difundidos por el organismo, el movimiento ocurrió a las 02:21 horas. Su epicentro fue localizado en las coordenadas 13.531 grados de latitud y -92.703 grados de longitud, con una profundidad calculada en 15.7 kilómetros.
El reporte disponible señala que la magnitud del movimiento no provocó la activación de la alerta sísmica. La información proporcionada no incluye reportes sobre afectaciones materiales ni personas lesionadas, por lo que no es posible establecer si el temblor fue percibido en comunidades cercanas al epicentro.
¿Dónde tembló hoy 29 de septiembre?
El último movimiento incluido en el reporte del SSN tuvo su origen en la región ubicada al suroeste de Ciudad Hidalgo, Chiapas. Los datos principales del evento sísmico son los siguientes:
- Fecha: martes 29 de septiembre.
- Hora: 02:21 horas.
- Magnitud: 4.5.
- Epicentro: al suroeste de Ciudad Hidalgo, Chiapas.
- Coordenadas: 13.531, -92.703.
- Profundidad: 15.7 kilómetros.
El Servicio Sismológico Nacional es el organismo encargado de registrar y dar a conocer la ubicación, magnitud, profundidad y horario de los movimientos telúricos detectados en el territorio mexicano y sus zonas cercanas. Estos parámetros permiten identificar las características básicas de cada evento.
La magnitud representa una medida de la energía liberada durante el sismo, mientras que la profundidad indica la distancia vertical entre el punto donde se origina el movimiento dentro de la Tierra y la superficie. La localización del epicentro corresponde a la proyección en la superficie del punto de origen.
¿Qué es un sismo?
Un sismo es una vibración de la Tierra generada por la propagación de ondas producidas, principalmente, por el movimiento y la interacción de las placas tectónicas. Estas ondas se desplazan desde el punto de ruptura en distintas direcciones y pueden ser detectadas por instrumentos especializados.
La superficie terrestre se encuentra cubierta por una capa rocosa conocida como litosfera, cuyo espesor puede alcanzar alrededor de 100 kilómetros. Esta capa está fragmentada en diferentes placas tectónicas que se desplazan e interactúan entre sí.
Cuando dos placas entran en contacto, la fricción puede impedir temporalmente su desplazamiento. La energía se acumula hasta que las rocas presentan una ruptura o un movimiento repentino. Esa liberación de energía se propaga mediante ondas sísmicas y produce las vibraciones asociadas con un temblor.
Los sismos suelen tener una duración corta, aunque su intensidad y efectos pueden variar según factores como la magnitud, la profundidad, la distancia respecto del epicentro y las características del terreno. Por esa razón, dos movimientos con magnitudes similares no necesariamente se perciben de la misma manera en todas las localidades.
Los sismos también ayudan a estudiar el planeta
Además de permitir el registro de la actividad tectónica, las ondas sísmicas ofrecen información sobre el interior de la Tierra. El SSN explica que estos datos pueden analizarse mediante una técnica conocida como tomografía sismológica o sísmica.
El estudio de la forma en que las ondas viajan por las distintas capas del planeta permite a especialistas conocer mejor su estructura interna. Mientras tanto, los reportes emitidos después de cada movimiento aportan información puntual sobre la actividad sísmica registrada en México.
Hasta el reporte citado, el evento de magnitud 4.5 ocurrido al suroeste de Ciudad Hidalgo era el último sismo informado en territorio nacional durante la madrugada de este martes 29 de septiembre.



