
MÉXICO.- La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo afirmó que cualquier nuevo acuerdo salarial entre el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y su representación sindical deberá ser responsable y ajustarse a los recursos disponibles, luego de que trabajadores rechazaran una propuesta inicial de incremento global de 5.1%.
Durante su conferencia matutina, la mandataria explicó que el congreso sindical había aprobado inicialmente la oferta, la cual contemplaba modificaciones al tabulador y prestaciones complementarias. Sin embargo, el desacuerdo expresado por distintos sectores llevó a realizar una consulta directa conforme a las nuevas reglas laborales.
Tras el rechazo mayoritario registrado en ese ejercicio, el Gobierno de México instruyó la apertura de nuevas mesas de diálogo para preparar una contrapropuesta integral. El planteamiento deberá considerar las demandas económicas del personal, pero también las necesidades operativas de médicos, enfermeras y trabajadores administrativos.
Sheinbaum subrayó que las negociaciones deben conducirse sin comprometer la viabilidad financiera del Seguro Social. Las secretarías de Hacienda y Crédito Público y de Salud acompañarán las mesas con el propósito de encontrar un equilibrio entre la mejora de las condiciones laborales y la capacidad presupuestaria de la institución.
Preparan plataforma para vigilar medicamentos
La presidenta también abordó la modernización de los procesos administrativos del sistema público de salud. De acuerdo con lo expuesto, parte de la operación todavía depende de procedimientos burocráticos diseñados hace más de cuatro décadas, incluidos trámites presenciales y documentos físicos para atender problemas relacionados con el suministro de medicamentos.
Ante esta situación, el Gobierno federal prepara una plataforma digital centralizada para automatizar la administración de almacenes e inventarios en el IMSS y en IMSS-Bienestar. El sistema tendría como objetivo registrar el recorrido de los medicamentos desde las plantas proveedoras hasta los almacenes centrales y regionales, las farmacias hospitalarias y, finalmente, los pacientes.
El monitoreo en tiempo real permitiría identificar retrasos, faltantes o posibles irregularidades en la distribución. Según el planteamiento presentado, la trazabilidad también busca combatir la extracción ilegal y el robo de fármacos, prácticas que afectan el surtimiento de recetas dentro de las instituciones públicas.
Como medida adicional, se prevé colocar logotipos institucionales más visibles en empaques y envases. Con ello se pretende dificultar que los medicamentos destinados al sector público sean comercializados de manera irregular en tianguis o mediante plataformas digitales.
Desarrollo tecnológico con instituciones públicas
La infraestructura digital sería desarrollada con la participación de ingenieros y jóvenes egresados de instituciones públicas, entre ellas el Instituto Politécnico Nacional y el Tecnológico Nacional de México. La administración federal sostiene que este modelo permitiría disminuir la contratación de servicios informáticos privados y fortalecer las capacidades tecnológicas del Estado.
Sheinbaum señaló que la política de austeridad no debe traducirse en reducciones al presupuesto de atención médica o infraestructura hospitalaria. Indicó que el propósito es eliminar ineficiencias, intermediarios y prácticas de corrupción para que los recursos públicos se destinen directamente a los servicios de salud.
Como parte de ese enfoque, la mandataria mencionó la apertura de hospitales y la contratación de médicos especialistas. No obstante, reconoció que la transformación del sistema también requiere actualizar los mecanismos administrativos que inciden en el abasto y en la atención diaria de los derechohabientes.
Zoé Robledo continuará al frente del IMSS
El Gobierno federal confirmó que Zoé Robledo permanecerá como director general del IMSS durante este proceso. Desde esa posición deberá dar seguimiento tanto a las nuevas mesas de negociación salarial como a las medidas administrativas y tecnológicas planteadas para el instituto.
La meta, de acuerdo con las autoridades, es alcanzar un entendimiento que dignifique las condiciones laborales del personal sin poner en riesgo la estabilidad financiera del Seguro Social. Paralelamente, la digitalización busca mejorar el control de medicamentos y reducir los tiempos de respuesta en hospitales y unidades médicas.
Las autoridades federales sostuvieron que los cambios deberán beneficiar tanto a los trabajadores como a los millones de derechohabientes. Por ahora, las negociaciones continuarán con el acompañamiento de Hacienda y Salud, sin que se haya informado una nueva cifra salarial definitiva.



