
VALLE DE MÉXICO.- El Sistema Cutzamala ha mantenido durante 2026 niveles de almacenamiento superiores a la media y, de acuerdo con el reporte de la Comisión Nacional del Agua (Conagua) citado en el material original, alcanzó 94.17% de su capacidad conjunta el 19 de octubre.
El volumen acumulado en las tres principales presas fue de 736 millones 866 mil metros cúbicos. El nivel vuelve relevante una pregunta: ¿qué sucedería si el sistema llega al 100% de su capacidad mientras continúan las lluvias?
Especialistas explican que las presas no se desbordarían automáticamente. Al alcanzar determinados niveles entrarían en operación los vertedores, estructuras diseñadas para conducir el excedente de agua hacia cauces naturales. También existe la posibilidad de aumentar el suministro al Valle de México o desfogar el líquido hacia instalaciones hidroeléctricas.
¿Cuánta agua tiene el Sistema Cutzamala?
Según el reporte atribuido a Conagua con fecha del 19 de octubre de 2026, la presa Villa Victoria almacenaba 162 millones de metros cúbicos, equivalentes a 87.58% de su capacidad. El Bosque tenía 199 millones de metros cúbicos, con 98.69%, mientras que Valle de Bravo registraba 374 millones de metros cúbicos, equivalentes a 94.94%.
En conjunto, las tres presas se encontraban a 94.17%. El dato representa una recuperación frente a marzo de 2023, cuando el almacenamiento del sistema se ubicó por debajo de 50% y generó preocupación por el abasto de agua potable para los habitantes del Valle de México.
Durante enero de 2026, las presas habían registrado en conjunto 87.48%, un nivel señalado como uno de los más altos de los seis años anteriores. La evolución del almacenamiento depende de factores como las precipitaciones, la extracción para consumo y el manejo operativo de la infraestructura.
Los vertedores conducirían el excedente
Jazmín Téllez Díaz, especialista en ingeniería hidráulica de la Universidad La Salle, explicó en noviembre de 2025 que, si el sistema alcanzara el 100%, comenzarían a funcionar los vertedores de descarga libre. Estas estructuras permiten que el agua salga de manera controlada hacia zonas donde existen ríos.
La especialista precisó que el agua no pasaría por encima de la cortina. Cuando el nivel llega a la altura del vertedor, el líquido comienza a evacuarse por esa estructura, diseñada como parte del conjunto de obras que integran una presa.
Sin embargo, la descarga podría incrementar el caudal de los ríos ubicados aguas abajo. Por ello, si existen viviendas o asentamientos cercanos, las autoridades de Protección Civil tendrían que permanecer atentas, informar a la población y adoptar medidas preventivas ante cualquier aumento que pudiera representar un riesgo.
Más suministro o desfogue hacia hidroeléctricas
Citlalli Peraza Camacho, directora general del Organismo de Cuenca Aguas del Valle de México, señaló en una entrevista citada por el material que existen dos alternativas ante un almacenamiento cercano al límite.
La primera sería entregar más agua al Valle de México. La segunda consistiría en desfogar parte del volumen hacia centrales hidroeléctricas de la Comisión Federal de Electricidad ubicadas debajo de las presas. Posteriormente, el agua llegaría al río Cutzamala, afluente del río Balsas, y finalmente desembocaría en el océano Pacífico.
La operación del sistema busca conservar márgenes de seguridad, por lo que las autoridades administran los volúmenes antes de que las presas alcancen su capacidad máxima.
Las lluvias pueden modificar el panorama
El comportamiento de las precipitaciones será determinante para los niveles de cierre de año. El Servicio Meteorológico Nacional había previsto lluvias cercanas o inferiores a la climatología en distintas regiones del país a partir de julio, dentro de un escenario asociado con el fenómeno de El Niño.
No obstante, para noviembre se pronosticaron lluvias por arriba del promedio en regiones del centro-norte y noreste de México. La interacción de frentes fríos con la humedad podría prolongar la temporada de precipitaciones e influir en el almacenamiento del Cutzamala.
El monitoreo diario de Conagua permitirá conocer la evolución de las presas y definir si es necesario aumentar el suministro, realizar desfogues preventivos o mantener la operación habitual.



