
Zacapu, Michoacán.- La Fiscalía General del Estado de Michoacán (FGE) y la Fiscalía General de la República (FGR) informaron que no cuentan con registros oficiales, denuncias formales o dictámenes periciales que confirmen el presunto hallazgo de cerca de 1,600 dientes de leche en este municipio.
La postura de las autoridades contrasta con la versión del colectivo Buscando Cuerpos en Todo México, cuyas integrantes aseguran haber reunido las piezas dentales y otros fragmentos durante trabajos efectuados en la zona desde 2021.
De acuerdo con información publicada por Infobae y retomada en el material disponible, las instituciones de procuración de justicia señalaron que no existen entregas ministeriales ni estudios científicos concluidos que permitan validar la cantidad de piezas, su origen humano o la edad de las personas a las que presuntamente pertenecieron.
Fiscalías aseguran que no existen denuncias formales
La FGE de Michoacán indicó que, desde 2021, no ha recibido puestas a disposición, solicitudes de intervención pericial o denuncias formales relacionadas con estos materiales en Zacapu. También aseguró que mantiene comunicación con la FGR, dependencia que tampoco tendría antecedentes oficiales sobre el caso.
Las autoridades explicaron que cualquier resto posiblemente humano debe ser notificado de inmediato y entregado a las instituciones competentes. Ese procedimiento permite iniciar una cadena de custodia, documentar el lugar donde fue localizado y realizar análisis genéticos, biológicos y antropológicos.
Sin esas diligencias, advirtieron, no es posible determinar científicamente si las piezas son humanas, establecer la edad de las personas a quienes pertenecieron o vincularlas con posibles víctimas. Tampoco existe, hasta el momento, una confirmación oficial de que se trate de 1,600 dientes infantiles.
Colectivo afirma que realiza búsquedas desde 2021
El colectivo Buscando Cuerpos en Todo México, encabezado por Margarita López, sostiene que comenzó sus trabajos en 2021, después de observar columnas de humo en un cerro cercano a un basurero municipal.
Según el relato de las buscadoras, durante las labores decidieron reducir el tamaño de los tamices utilizados para cribar la tierra hasta una medida de un cuarto de centímetro. El objetivo fue recuperar fragmentos pequeños que podrían pasar inadvertidos con herramientas de mayor tamaño.
Mediante ese procedimiento, el grupo afirma haber reunido cerca de 1,600 dientes de leche, además de piezas dentales de adultos, vértebras y falanges. Sin embargo, estas afirmaciones no han sido corroboradas mediante dictámenes periciales oficiales, de acuerdo con la postura atribuida a las fiscalías.
El colectivo también planteó la hipótesis de que alrededor de 80 menores pudieron haber sido cremados en el lugar y mencionó la posibilidad de delitos como trata o explotación. Las autoridades subrayaron que se trata de señalamientos no acreditados por pruebas genéticas o estudios forenses concluyentes.
El caso llegó al ámbito político
La información difundida por las buscadoras provocó reacciones políticas y movilizaciones. Según el material original, la senadora Laura Esquivel Torres solicitó un minuto de silencio en el Senado de la República y presentó un punto de acuerdo para pedir el esclarecimiento del caso.
Integrantes del colectivo también realizaron un plantón frente a las oficinas centrales de la FGR, en la Ciudad de México, para solicitar avances en los análisis genéticos. La protesta se habría prolongado durante más de 15 días.
La diferencia entre la versión del colectivo y la postura institucional mantiene abierta la incertidumbre. Por una parte, las buscadoras aseguran haber recuperado los materiales durante varios años; por otra, las fiscalías sostienen que no existen registros ministeriales ni estudios que permitan reconocerlos oficialmente como restos humanos.
La FGE manifestó su disposición para recibir denuncias y material probatorio en sus oficinas ministeriales. Solo después de una entrega formal, la preservación de evidencias y los peritajes correspondientes podrán establecerse el origen de las piezas y las posibles implicaciones legales del caso.
Mientras no se cuente con esos resultados, la cifra de 1,600 dientes, su clasificación como piezas infantiles y cualquier estimación sobre posibles víctimas deben considerarse reportes del colectivo, no conclusiones oficiales.



