
México.— Organizaciones sociales solicitaron ampliar el decreto presidencial sobre entornos digitales seguros para menores, con el objetivo de incluir medidas específicas para regular los anuncios de comida chatarra dirigidos a niñas, niños y adolescentes en redes sociales.
El Poder del Consumidor y ContraPESO señalaron que la protección de los menores en internet también debe considerar la manera en que las plataformas utilizan la información de sus usuarios para personalizar la publicidad. Su planteamiento incluye regular tanto los anuncios como los algoritmos empleados para promover productos ultraprocesados que incumplen las normas sanitarias.
Las organizaciones advirtieron que las plataformas digitales pueden recopilar datos a partir de las búsquedas, reacciones e interacciones de niñas, niños y adolescentes. Esa información permite elaborar perfiles de consumo y presentar contenidos publicitarios ajustados a los intereses y hábitos de cada usuario.
De acuerdo con los grupos, esta publicidad dirigida puede tener consecuencias en la salud física y mental de los menores. También consideraron que el funcionamiento de los algoritmos dificulta que niñas, niños y adolescentes identifiquen con claridad por qué reciben determinados anuncios o recomendaciones de alimentos y bebidas.
Publicidad de productos ultraprocesados
Según las cifras presentadas por las organizaciones, el 96% de la publicidad observada por menores en internet corresponde a productos ultraprocesados considerados no saludables. Entre los ejemplos mencionaron refrescos, galletas, cereales, botanas y comida rápida.
El señalamiento se concentra no solamente en los anuncios convencionales, sino también en otras estrategias utilizadas para acercar las marcas a públicos jóvenes. Entre ellas se encuentran las publicaciones de influencers y las recomendaciones mostradas como experiencias personales, formatos que pueden hacer menos evidente el carácter publicitario del contenido.
Las organizaciones alertaron que este tipo de promoción puede resultar más persuasiva porque se integra a los videos, publicaciones y dinámicas que los usuarios consumen habitualmente. Por ello, pidieron que la regulación contemple las distintas formas en que una marca puede promocionar sus productos dentro de las plataformas.
También indicaron que siete de cada 10 adolescentes mexicanos de entre 13 y 17 años interactúan en redes sociales con marcas de alimentos y bebidas no saludables. La cifra, expuesta por los propios colectivos, muestra el nivel de contacto que existe entre este sector de la población y la promoción digital de esos productos.
Piden ampliar las restricciones
El Poder del Consumidor y ContraPESO reconocieron que el decreto presidencial sobre entornos digitales seguros representa un avance. Sin embargo, insistieron en que debe incorporar restricciones expresas para la publicidad de comida chatarra dirigida a menores.
La propuesta contempla limitar el uso de celebridades, deportistas y personajes infantiles en la promoción de productos que cuentan con sellos de advertencia. Las organizaciones consideran que estas figuras pueden aumentar el atractivo de los anuncios y reforzar la identificación de los menores con las marcas.
Otro punto de la solicitud es revisar el papel de la publicidad personalizada. A diferencia de un anuncio general, esta modalidad utiliza la actividad digital de cada usuario para decidir qué producto mostrar, en qué momento y dentro de qué tipo de contenido. Los colectivos plantearon que esa práctica necesita medidas específicas cuando involucra a personas menores de edad.
Las agrupaciones también pidieron que la protección digital abarque el diseño y funcionamiento de los algoritmos, no únicamente el contenido visible de los anuncios. Su postura es que la regulación debe considerar todo el proceso mediante el cual las plataformas recopilan información, construyen perfiles y distribuyen promociones.
La petición busca que las medidas de seguridad para menores en internet incluyan reglas claras frente a la promoción de productos ultraprocesados. Las organizaciones sostienen que el decreto es un punto de partida, pero consideran necesario ampliar su alcance para responder a las nuevas formas de publicidad utilizadas en redes sociales.



