
Tijuana, Baja California.- La restricción del uso de teléfonos celulares y otros dispositivos electrónicos personales en primarias y secundarias debe acompañarse de educación digital para que los estudiantes comprendan los riesgos, beneficios y responsabilidades relacionados con la tecnología.
Así lo consideró Luis Delgado, presidente de Canieti Noroeste, quien reconoció que limitar estos dispositivos durante la jornada escolar puede generar beneficios sociales importantes. Sin embargo, advirtió que la medida no debe entenderse como una prohibición absoluta de las herramientas tecnológicas dentro de las escuelas.
“Yo sugiero, desde mi muy particular trinchera, que no podemos cancelar tajantemente el uso de la tecnología… Tenemos que acompañar el uso de la tecnología”, expresó.
Delgado sostuvo que retirar los teléfonos de las aulas, sin explicar los motivos ni ofrecer alternativas para su aprovechamiento, podría resultar insuficiente para modificar los hábitos de niñas, niños y adolescentes. Por ello, planteó que las nuevas reglas se apliquen junto con contenidos educativos específicos.
Educación digital en los niveles básicos
El presidente de Canieti Noroeste consideró necesario que los programas educativos de nivel básico incorporen espacios dedicados a enseñar el uso responsable de las distintas plataformas tecnológicas, así como las implicaciones que puede tener su utilización.
De acuerdo con Delgado, actualmente hace falta un espacio específico dentro de las aulas o los sistemas educativos para abordar las diferentes plataformas y orientar a los estudiantes sobre su funcionamiento.
“En las aulas o en los sistemas educativos, por lo menos a nivel básico, no hay ningún espacio dedicado a enseñanza de las diferentes plataformas tecnológicas; la medida tiene que venir acompañada de educación”, señaló.
Explicó que los alumnos deben conocer las razones detrás de la restricción y comprender las ventajas de emplear adecuadamente las herramientas digitales. El objetivo, dijo, no debe limitarse a impedir el acceso a los dispositivos durante la jornada escolar, sino también fomentar un uso más consciente.
La propuesta consiste en que esta formación sea obligatoria en los niveles básicos y se desarrolle de manera paralela a las reglas sobre celulares y otros equipos personales. Con ello se buscaría evitar que la medida se reduzca a retirar los aparatos sin atender las prácticas cotidianas de los estudiantes.
Piden involucrar a padres y cuidadores
Delgado también llamó a los padres de familia y cuidadores a participar en el proceso de formación digital. En particular, pidió evitar que teléfonos, tabletas u otros dispositivos se conviertan en una forma permanente de entretenimiento para los menores.
“Mi llamado a los padres de familia o a los cuidadores, independientemente de quiénes sean, es eliminar la niñera digital; es más daño el que causan con un silencio temporal momentáneo que el hecho de quitar eso y escuchar al niño”, afirmó.
Su planteamiento apunta a que el acompañamiento no ocurra únicamente dentro de los planteles. La manera en que los dispositivos son utilizados en casa también forma parte de los hábitos que después se reflejan en otros espacios, incluida la escuela.
Tecnología como apoyo para el aprendizaje
El representante de Canieti Noroeste señaló que la tecnología también ofrece posibilidades educativas. Entre ellas mencionó el uso de herramientas y juegos diseñados para desarrollar habilidades específicas, siempre que exista orientación sobre su propósito y manejo.
Por esa razón, consideró necesario enseñar a los menores que los dispositivos móviles pueden funcionar como apoyo para el aprendizaje y no solamente como una fuente de entretenimiento. Bajo este enfoque, la restricción en las escuelas tendría que combinar límites claros con conocimientos que ayuden a los estudiantes a tomar mejores decisiones al utilizar la tecnología.



