ALDAMA, Chihuahua. Como parte de las estrategias implementadas para combatir la delincuencia organizada y dar seguimiento a objetivos prioritarios, elementos de la Secretaría de Seguridad Pública del Estado desplegaron un fuerte operativo de seguridad en la región que conecta a los municipios de Aldama y Ojinaga, zonas que han registrado una situación crítica en los últimos meses.
El despliegue policial se concentró en áreas rurales y de difícil acceso, movilizando a más de 20 elementos pertenecientes al grupo de reforzamiento táctico de la corporación estatal. El personal operativo focalizó sus labores en puntos clave como la ranchería El Nuevo Porvenir, el rancho La Burra, así como en diversas zonas ejidales y brechas de terracería que son comúnmente utilizadas por grupos delictivos.

