
GUADALAJARA, Jal.- Ocho familias más denunciaron la muerte de sus bebés después de que contrajeran bacterias u hongos mientras permanecían internados en la unidad de cuidados intensivos neonatales del Centro Médico Nacional de Occidente, perteneciente al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), en Guadalajara.
Con estas nuevas denuncias, son 11 familias las que exigen justicia y una investigación sobre los contagios de Klebsiella pneumoniae, Candida albicans o ambos microorganismos. Los padres consideran que podría haber por lo menos 18 casos, aunque esa cifra no ha sido confirmada oficialmente por las autoridades.
Entre las familias se encuentra la de Dayana, hija de Yuliana Guadalupe Vega Hernández, una mujer de 37 años originaria de Culiacán, Sinaloa. Vega viajó embarazada a Guadalajara para recibir atención por un problema neural en un hospital de alta especialidad. De acuerdo con su testimonio, su hija presentó una infección agresiva a los siete días de nacida y murió el 4 de julio, después de sufrir dos paros cardiacos.
La madre relató que permaneció 34 días en el hospital y que posteriormente supo que otros recién nacidos, hijos de mujeres que conoció durante su estancia, también habían fallecido. Además del impacto emocional, señaló que tuvo gastos aproximados por 60 mil pesos en traslados y servicios funerarios, así como secuelas físicas que le impedirían volver a ser madre.
Los casos reportados por las familias abarcan del 14 de marzo al 28 de septiembre. El primer fallecimiento referido fue el de Elías Miguel Escalante García, quien nació el 14 de marzo y murió 15 días después. Entre los otros bebés mencionados se encuentran Marcos Jassiel Baltasar Reynoso, Camila Sofía Bautista Flores, Hannah Valentina Reséndiz Barajas, Matías Bautista Saldaña y Ailany Guadalupe Ochoa González.
Miriam Guadalupe Lamas, madre de Martín Emiliano, quien falleció el 14 de septiembre, aseguró que había varios recién nacidos infectados dentro del área de terapia intensiva. Su otro hijo, gemelo de Martín, continuaba internado por una infección de Candida albicans, según el reporte proporcionado por las familias.
Algunos de los padres realizaron una manifestación en el exterior del hospital para exigir justicia y medidas que eviten nuevos casos. En las pancartas colocaron mensajes como “Mi bebé no debió morir” y “No más bebés muertos”. No todas las familias participan en la denuncia legal, pero permanecen comunicadas y comparten información sobre la atención recibida.
Las madres denunciaron presuntas fallas en las medidas de higiene dentro del área neonatal. Vega Hernández afirmó haber observado a personal que no utilizaba cubrebocas y que manipulaba teléfonos celulares sin lavarse las manos. Otras familias señalaron un uso irregular de guantes, batas y equipo de protección. Estas acusaciones forman parte de los testimonios de los padres y deberán ser revisadas por las autoridades competentes.
Según los denunciantes, el jefe de la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales y el director del hospital fueron separados temporalmente de sus cargos. Las familias también indicaron que la rotación del personal médico provocaba que recibieran explicaciones distintas sobre la condición de sus hijos y el origen de las infecciones.
Ante los señalamientos, el director general del IMSS, Zoé Robledo, anunció una auditoría clínica colegiada e independiente. En ella participarían especialistas externos en neonatología, infectología y epidemiología, provenientes de la Comisión Nacional de Arbitraje Médico, los Institutos Nacionales de Salud y la Universidad Nacional Autónoma de México.
El IMSS también informó que profundizará la investigación epidemiológica mediante el análisis de los microorganismos por parte del Instituto de Diagnóstico y Referencia Epidemiológicos, con el objetivo de determinar el origen de los brotes y establecer si existe relación entre los casos identificados.
Además, el Instituto anunció la creación de un comando operativo del sector salud para reforzar la seguridad de los recién nacidos en unidades de cuidados intensivos neonatales del país. El plan contempla alertas tempranas, revisiones periódicas, medidas homologadas de vigilancia epidemiológica y protocolos para informar a las familias y evaluar fallecimientos posiblemente asociados con brotes.



