
Torreón, Coahuila.— La vivienda de Carlos y David “N”, hermanos gemelos de 18 años detenidos por el ataque en la Secundaria General Número 13 de Torreón, se convirtió en uno de los puntos de interés para reconstruir lo ocurrido antes de la agresión.
Un equipo de Imagen Televisión ingresó a las habitaciones de los jóvenes, cuyo acceso se encontraba detrás de un ropero, y documentó frases, dibujos y otros objetos que podrían formar parte del contexto que ahora revisan las autoridades.
Entre los elementos mostrados se encuentra una hoja con el encabezado “La vida no tiene valor cuando no eres nadie”. En el mismo documento se observan marcas que aparentan ser de sangre seca y dos expresiones: “No me arrepiento de nada” y “No dejé manifestación”.
La naturaleza de esas marcas no ha sido confirmada públicamente mediante un peritaje. Por ello, su autenticidad, antigüedad y posible relación con el ataque deberán ser determinadas dentro de la investigación.
Reportan un aparente pacto entre los hermanos
La reportera Carolina Lomas describió durante el recorrido por la casa, ubicada en el Ejido La Unión y aproximadamente a un kilómetro de la secundaria, la existencia de un supuesto compromiso entre los hermanos.
“Un aparente pacto de sangre, marcas de explosiones y la envoltura de un arma blanca”, señaló la periodista al presentar los objetos localizados en el inmueble.
También fue documentada una etiqueta correspondiente a un machete de doble filo con funda. Sin embargo, el material disponible no confirma que el arma se encontrara dentro de la habitación al momento del recorrido ni establece, por sí mismo, una conexión directa con la agresión escolar.
Además de estos indicios, en los cuartos había objetos de uso cotidiano, entre ellos ropa, sillas y camas sin colchón. En una pared aparecía la frase “Odio al mundo”, acompañada del nombre de Gabriel Alejandro Galavis, identificado en el reporte como otro atacante.
En una puerta también fue observado el dibujo de una mujer junto con expresiones ofensivas. Estos mensajes son parte de los materiales que podrían ayudar a conocer el entorno de los jóvenes, aunque no bastan de manera aislada para determinar sus motivaciones.
Abuela afirma que nunca vio armas ni explosivos
Lo documentado en las habitaciones contrasta con el testimonio de Dolores, abuela de Carlos y David, quien aseguró que no observó armas, explosivos ni conductas violentas de ese tipo dentro de la vivienda.
“Pues que me duele el corazón y que lo sentí mucho porque nosotros no sabíamos ni qué iba a pasar”, expresó la mujer al referirse a lo sucedido.
Al ser cuestionada directamente sobre la posible presencia de explosivos, respondió: “No, no, nada de eso. Yo no les vi ni armas ni nada, nada”.
Investigan entorno digital y posibles referencias
La Fiscalía también revisa el entorno digital de los hermanos y las posibles referencias a otros responsables de ataques violentos. Según la información difundida, los jóvenes presuntamente mostraron interés en comunidades de internet relacionadas con este tipo de agresiones.
Una de las hipótesis consideradas apunta a una posible imitación de otros atacantes. No obstante, esa línea tendrá que ser respaldada por evidencia digital, testimonios y dictámenes periciales, y no solamente por frases u objetos encontrados en las habitaciones.
La Fiscalía General del Estado mantiene abierta la investigación contra ambos jóvenes. Corresponderá a las autoridades determinar quién elaboró los escritos, cuándo fueron realizados y qué significado tenían para los hermanos.
Mientras continúa el proceso, los mensajes, dibujos y aparentes rastros documentados permanecen como indicios sujetos a análisis. Su existencia ha sido registrada, pero cualquier vínculo definitivo con el ataque en la Secundaria General Número 13 deberá establecerse mediante la investigación oficial.



