
WASHINGTON, Estados Unidos.— Markwayne Mullin justificó los disparos realizados por agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) contra Oscar Belgal, un migrante dominicano de 28 años, durante un operativo en Nueva York. El funcionario sostuvo que los agentes actuaron en defensa propia y responsabilizó a las políticas de ciudad santuario por mantener en libertad a personas buscadas por las autoridades migratorias.
Durante una conferencia de prensa, Mullin afirmó que Belgal representaba una amenaza para la comunidad, tenía una orden de detención y se encontraba en libertad condicional. También señaló que las autoridades de Nueva York conocían su situación migratoria y, pese a ello, permitieron que regresara a las calles.
Mullin dirigió parte de sus críticas contra el alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, a quien acusó de no colaborar con ICE y de utilizar el tema migratorio con fines políticos. Según el funcionario, las restricciones impuestas por las ciudades santuario dificultan que las autoridades locales entreguen a personas detenidas que también son buscadas por la agencia federal.
El funcionario aseguró que su departamento solicitó la entrega de más de 14 mil detenidos en Nueva York entre enero de 2025 y septiembre de este año, sin obtener respuesta. Además, reiteró que las acciones de ICE buscan a personas consideradas peligrosas, aunque el material disponible señala que las estadísticas muestran que gran parte de los detenidos no cuenta con antecedentes penales.
ICE afirma que el vehículo fue utilizado como arma
Marcos Charles, integrante de la división de Operaciones de Ejecución y Remoción de ICE, explicó que Belgal era el objetivo del operativo. De acuerdo con su versión, los vehículos de la agencia bloquearon el automóvil del migrante, quien presuntamente aceleró y embistió dos unidades oficiales.
Charles agregó que Belgal avanzó posteriormente en dirección a otros agentes. Ante la percepción de que sus vidas, las de sus compañeros y las del público estaban en peligro, los oficiales utilizaron sus armas de fuego. Belgal recibió un disparo en el cuello y fue trasladado para recibir atención médica.
En el vehículo viajaba su hijo de cinco años, quien no resultó herido. Mullin aseguró que los agentes desconocían que el menor se encontraba en el asiento trasero cuando abrieron fuego.
Los agentes federales no vestían uniforme y el vehículo utilizado en el operativo no estaba identificado. Según Mamdani, los oficiales llevaban chalecos similares a los utilizados por trabajadores de construcción y cubrían sus rostros. Mullin defendió esa práctica y aseguró que los agentes se identificaron y dieron órdenes a Belgal antes de acercarse al automóvil.
Charles también acusó al migrante de pertenecer a una organización criminal y afirmó que ya había escapado de otro encuentro con ICE en septiembre. Las autoridades anunciaron que continuará bajo custodia federal mientras se presentan los cargos correspondientes y se desarrolla el procedimiento migratorio. Belgal fue trasladado fuera del estado de Nueva York, pero no se informó su ubicación.
Videos muestran únicamente los momentos posteriores
El Departamento de Policía de Nueva York difundió imágenes captadas por cámaras corporales después del tiroteo. En el video, de tres minutos y 33 segundos, Belgal aparece sentado en el suelo, esposado y rodeado por agentes federales.
Los policías de Nueva York lo levantan y lo trasladan en brazos hasta una patrulla para llevarlo de urgencia a un hospital. Durante el recorrido, uno de los oficiales pide que se ejerza presión sobre la herida. Las imágenes no muestran el momento de los disparos ni las circunstancias que los provocaron.
Mullin confirmó que los agentes de ICE también llevaban cámaras corporales, cuyas grabaciones podrían ayudar a esclarecer el desarrollo del operativo. El FBI y el Departamento de Seguridad Nacional mantienen abiertas las investigaciones.
El funcionario rechazó además que las operaciones migratorias estén aumentando por la cercanía de las elecciones de medio mandato. Sin embargo, datos del propio departamento citados en el material original indican que las detenciones de migrantes alcanzaron niveles récord durante tres meses consecutivos hasta agosto.



