San Andrés Cholula, Puebla.- Ariana F., la mujer que se volvió viral tras ser detenida por conducir presuntamente bajo los efectos del alcohol en San Andrés Cholula, difundió una disculpa pública en la que reconoció que las declaraciones realizadas durante su arresto fueron inapropiadas y carecían de fundamento.
El caso generó amplia atención en redes sociales luego de que se difundieran videos del momento de su detención, en los que la conductora realizó diversas afirmaciones sobre supuestas relaciones con figuras políticas y referencias a organizaciones criminales. La situación provocó un intenso debate entre usuarios sobre la actuación policial y el comportamiento de la mujer durante el procedimiento.
De acuerdo con los reportes oficiales, Ariana F. fue interceptada por elementos de seguridad municipal después de ser detectada conduciendo de manera riesgosa en una zona peatonal. Las autoridades señalaron que presentaba un tercer grado de alcoholemia, situación que motivó su aseguramiento.
En una carta dirigida a la opinión pública, la mujer reconoció que sus acciones y expresiones no reflejan los valores que busca representar. Además, explicó que sus comentarios ocurrieron en un momento de alteración emocional derivado de la detención y que no deben interpretarse como afirmaciones reales o sustentadas.
Uno de los puntos principales de su mensaje fue el deslinde público del presidente municipal de Puebla, José Chedraui Budib. Ariana F. afirmó que no mantiene ninguna relación personal o política con el alcalde y ofreció una disculpa por haberlo mencionado durante el incidente. Asimismo, aseguró que no existe vínculo alguno entre ambos más allá de conocerlo como una figura pública.
La mujer también negó cualquier relación con actividades ilícitas o grupos criminales y emitió un segundo posicionamiento para deslindar a José Antonio Pérez Aréchiga, dirigente de Movimiento Ciudadano en Tuxtepec, Oaxaca, a quien igualmente había mencionado durante los hechos. Con ello, buscó responder a las especulaciones surgidas tras la viralización de los videos.
Hasta el momento, el caso continúa generando reacciones en redes sociales, donde persiste el debate sobre la responsabilidad de conducir bajo los efectos del alcohol y el impacto que tienen las declaraciones realizadas durante situaciones de alta tensión.


