Ciudad de México.- México impulsa el Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec como una alternativa logística al Canal de Panamá, con el objetivo de conectar el Atlántico y el Pacífico en menos de siete horas. A diferencia del paso marítimo panameño, este proyecto no contempla un canal de agua, sino un sistema multimodal basado en transporte ferroviario y portuario.
El plan integra más de 1,200 kilómetros de vías férreas y dos puertos estratégicos: Coatzacoalcos, en Veracruz, y Salina Cruz, en Oaxaca. El funcionamiento prevé que los contenedores sean descargados en un puerto, trasladados por tren a través del país y posteriormente embarcados en el otro océano, con una capacidad estimada de hasta 1.4 millones de contenedores al año.
Entre los objetivos principales destacan mejorar la infraestructura logística, facilitar el comercio internacional y posicionarse como una alternativa frente al Canal de Panamá. Además, el proyecto busca aprovechar el fenómeno del nearshoring, que impulsa a empresas a instalar operaciones más cerca de mercados como Estados Unidos.
Actualmente, el sistema opera de manera parcial con resultados aún limitados en volumen de carga. Las líneas ferroviarias se desarrollan en distintas etapas: la Línea Z opera desde diciembre de 2023, la Línea FA desde septiembre de 2024, mientras que la Línea K continúa en construcción y se prevé su conclusión en 2026.
El corredor contempla también el desarrollo de infraestructura complementaria, como puertos adicionales y 14 parques industriales distribuidos en 79 municipios de Oaxaca y Veracruz. No obstante, enfrenta retos ambientales y operativos que deberán resolverse para consolidar su impacto en la economía y logística nacional.