Ciudad Juárez, Chihuahua.- La gobernadora del estado de Chihuahua, María Eugenia Campos Galván, rechazó categóricamente las acusaciones emitidas por diversos actores políticos, quienes la señalaban de haber abandonado sus funciones gubernamentales tras una ausencia pública de casi dos semanas. La mandataria aclaró que las labores de la administración estatal no se han detenido y que se mantiene coordinando mesas de trabajo y reuniones con su gabinete de manera remota para dar seguimiento a las problemáticas prioritarias de la entidad.
Durante su intervención, el ejecutivo estatal explicó que las actividades recientes se han centrado en la planeación de estrategias financieras debido a la reducción de las aportaciones y participaciones federales hacia los estados de la República, derivado de una baja en la recaudación federal. Campos Galván enfatizó que la gestión pública eficaz no requiere estrictamente la presencia física permanente en el Palacio de Gobierno, sino una operatividad continua para mitigar los impactos económicos en la recta final de su administración.
A la par de su aclaración, la jefa del ejecutivo estatal criticó las constantes giras de trabajo fuera de su demarcación del presidente municipal de Ciudad Juárez, Cruz Pérez Cuéllar, señalando que los problemas locales de infraestructura, como el bacheo, requieren atención inmediata. La mandataria contrapuso los modelos de gestión política en la entidad, calificando el panorama federal de la actual administración como un proyecto deficiente y defendiendo las acciones locales de su administración como una alternativa enfocada en el beneficio de los ciudadanos chihuahuenses.

