
Guadalajara, Jalisco.— Una marcha para exigir agua limpia en el Área Metropolitana de Guadalajara terminó este domingo con al menos 39 personas detenidas, cuatro reportadas como desaparecidas y alrededor de 60 heridas, luego de enfrentamientos registrados frente a Casa Jalisco, residencia oficial del gobernador Pablo Lemus Navarro.
De acuerdo con el balance difundido por La Silla Rota, entre las personas lesionadas se encuentran policías estatales que participaron en el operativo desplegado alrededor del inmueble. Dos agentes fueron reportados en estado grave y otro perdió un dedo. Además, se informó que 31 personas recibieron atención médica.
El material disponible no precisa la identidad de las cuatro personas reportadas como desaparecidas ni establece si posteriormente fueron localizadas. Organizaciones y colectivos denunciaron falta de información sobre el paradero de algunos de los arrestados y señalaron la posible existencia de detenciones arbitrarias. También calificaron el operativo policial como un acto de represión.
La protesta llegó hasta Casa Jalisco
La movilización reunió a alrededor de 10 mil personas y comenzó en la Glorieta de La Minerva. Desde ese punto, vecinos, estudiantes e integrantes de diferentes colectivos avanzaron hacia Casa Jalisco para exigir una solución al suministro de agua presuntamente contaminada en diversas colonias de la zona metropolitana.
Cuando el contingente llegó a las inmediaciones de la residencia oficial, algunos participantes retiraron vallas de seguridad y avanzaron varios metros. La acción derivó en jaloneos y forcejeos con elementos de la Policía Estatal encargados de resguardar el lugar.
Durante los enfrentamientos, agentes antimotines utilizaron gas lacrimógeno y chorros de agua. En la zona también se reportaron detonaciones de petardos. Conforme aumentó la tensión, más elementos ingresaron para reforzar el dispositivo de seguridad.
La marcha había avanzado bajo vigilancia de distintas corporaciones policiales, incluido el Escuadrón Táctico Canino. El Gobierno de Jalisco atribuyó los disturbios a un grupo de choque conformado por aproximadamente 400 personas encapuchadas que, según su versión, irrumpieron en la protesta.
Hasta el momento, esa afirmación corresponde a la postura oficial del gobierno estatal. Por otra parte, los colectivos participantes solicitaron que se investigue la actuación de las autoridades y que se informe sobre la situación jurídica y ubicación de las personas detenidas.
Exigen agua potable en colonias de la zona metropolitana
La protesta fue convocada por las condiciones del agua que reciben habitantes de distintas zonas de Guadalajara y municipios metropolitanos. Entre los asistentes había residentes de las colonias Atlas y Revolución, del Fraccionamiento Revolución, estudiantes de distintas universidades y miembros de colectivos, incluidos grupos propalestinos.
Durante el recorrido, los manifestantes exigieron al gobernador Pablo Lemus Navarro garantizar el acceso a agua potable. Entre las consignas pronunciadas estuvieron “¡El agua es un derecho, no un privilegio!”, “¡Lemus, fuera!” y “¡Es un crimen, no es descuido!”.
Según las denuncias retomadas en el reporte, desde marzo al menos 320 colonias del Área Metropolitana de Guadalajara reciben agua sucia, con olor a drenaje o cloaca. Los habitantes han solicitado una respuesta de las autoridades ante los posibles riesgos para la salud y las afectaciones en sus viviendas.
El Centro de Justicia para la Paz y el Desarrollo (Cepad) señaló que examinó muestras del suministro y detectó metales pesados y materia fecal. La organización también denunció que el agua analizada no había sido clorada. El material proporcionado no incluye una respuesta técnica de las autoridades encargadas del servicio sobre esos resultados.
Tras los enfrentamientos, las demandas se ampliaron. Además de una solución al problema del agua, vecinos y organizaciones pidieron información verificable sobre los detenidos, la localización de las personas reportadas como desaparecidas y el esclarecimiento de la actuación tanto de los participantes en los disturbios como de los cuerpos policiales.



