
Torreón, Coahuila.– La madre de Carlos N. y David N., hermanos de 18 años señalados como probables responsables del ataque ocurrido en la Secundaria General Número 13 de Torreón, aseguró que permanecerá a su lado durante el proceso legal, aunque reconoció que los hechos son responsabilidad de sus hijos.
La agresión dejó sin vida a la subdirectora Nedi Edith Nevárez González y causó lesiones a otras cinco personas. El caso permanece bajo investigación de la Fiscalía General del Estado de Coahuila, por lo que será la autoridad competente la que determine las responsabilidades de los jóvenes.
En una entrevista concedida a El Siglo de Torreón, Maribel dijo que nunca observó en sus hijos comportamientos que le permitieran anticipar una agresión de esa naturaleza. Describió a los hermanos como jóvenes que pasaban la mayor parte del tiempo dentro de su vivienda y que tenían poca convivencia fuera del entorno familiar.
“Ellos no eran de andar saliendo, se la pasaban aquí encerrados, no tenían amistades”, relató. De acuerdo con su testimonio, Carlos y David acostumbraban ver televisión y videos, además de convivir principalmente entre ellos.
Habían dejado inconclusa la secundaria
La mujer recordó que los hermanos dejaron de acudir a la escuela cuando les faltaba poco para terminar la secundaria. Sobre su paso por la Secundaria General Número 13, mencionó que uno de ellos le contó que un maestro o directivo lo había separado del resto de los alumnos y colocado en el patio bajo el sol.
Maribel no precisó a cuál de los dos hermanos le habría ocurrido ese episodio. Añadió que sus hijos no solían hablar sobre lo que vivían dentro del plantel.
“No me querían decir nada de lo que les pasaba allá”, expresó la mujer, quien también es madre de un niño de 11 años y una niña de 10. Explicó que trabaja durante las noches como camarera en un motel y que sus ingresos dependen de ese empleo, al cual dejó de acudir temporalmente después del ataque.
Familia reporta amenazas después del ataque
Maribel aseguró que, tras los hechos, comenzó a recibir mensajes y amenazas en los que le advertían que algunas personas podían acudir a su domicilio para agredir a Carlos y David. Ante el temor de una posible represalia, salió temporalmente de su casa junto con sus padres y se refugió con otros familiares.
La mujer dijo que informó a las autoridades sobre las amenazas, las cuales, según su declaración, no habían cesado. También señaló que visitó a sus hijos la noche del viernes y nuevamente durante la mañana del sábado. Agregó que cada uno cuenta con un abogado de oficio.
“Yo no tuve nada que ver ahí, fue cosa de mis hijos. Pero si ellos hicieron eso o no, son mis hijos, yo voy a estar con ellos”, afirmó. Mientras avanza el proceso, indicó que también busca proteger a sus hijos menores, cuidar a sus padres y recuperar su fuente de ingresos.
Personas heridas permanecen bajo atención médica
Además de la muerte de la subdirectora, el ataque dejó cinco personas lesionadas. El director del plantel, identificado como Gerardo, sufrió una lesión en el cráneo. Debido a una evolución favorable, fue trasladado del área de atención crítica a piso.
El profesor de Español, Ricardo, sufrió heridas graves y permanecía hospitalizado. Romina, estudiante de 17 años lesionada en el cuello, fue dada de alta el viernes. Alexis, alumno de 13 años, presentó una lesión grave en la mano izquierda y continuaba internado con estado de salud reservado. Una joven atacada previamente en la calle también se recuperaba satisfactoriamente.
Dolores, abuela de Carlos y David, declaró a Imagen Noticias que la familia desconocía lo que los jóvenes presuntamente planeaban hacer. “Nosotros no sabíamos ni qué iba a pasar”, expresó. También dijo que lo ocurrido fue sorpresivo para la familia y lamentó las consecuencias del ataque.
Las autoridades mantienen las investigaciones para esclarecer la secuencia de los hechos y definir la situación jurídica de los hermanos, quienes deben ser considerados inocentes mientras no exista una sentencia condenatoria.



