Ciudad Juárez, Chihuahua.- La propuesta de reforma electoral impulsada por el Partido Acción Nacional (PAN) en el estado de Chihuahua, que pretende obligar a las fuerzas políticas a postular únicamente a mujeres para la gubernatura en el proceso electoral venidero, ha generado reacciones a nivel federal. La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, manifestó públicamente su postura en contra de este planteamiento, argumentando que las modificaciones normativas aplicadas de forma aislada e individual en una sola entidad federativa suelen diseñarse con intenciones particulares y dedicatorias personales hacia los posibles sucesores en el cargo.
Durante su intervención, la mandataria federal aclaró que su desacuerdo no radica en la falta de apoyo a la inclusión de las mujeres en la vida pública, una causa que ha defendido históricamente, sino en la necesidad de respetar los lineamientos generales ya establecidos. Explicó que el marco nacional de participación paritaria es suficiente para garantizar el acceso femenino a los puestos de elección popular, asegurando que se les otorguen distritos y municipios de alta competitividad y no solo aquellos donde los partidos registran votaciones menores, por lo que sugirió mantener la obligatoriedad de la regla general para dar oportunidades equitativas a todos los aspirantes.
Por su parte, analistas y sectores políticos locales interpretan la iniciativa del panismo chihuahuense como una estrategia para neutralizar la ventaja competitiva de perfiles masculinos de la oposición, específicamente el del alcalde de Ciudad Juárez, Cruz Pérez Cuéllar. Según este enfoque, la reforma buscaría forzar la postulación de una figura femenina dentro del partido oficialista, perfilando a la legisladora con licencia Andrea Chávez como la virtual candidata, bajo la premisa de que una contienda contra ella resultaría menos compleja para el partido en el gobierno estatal, lo que ha intensificado las confrontaciones políticas en la región.

