Ciudad de México. Un juez federal modificó las medidas cautelares impuestas al exprocurador general de la República, Jesús Murillo Karam, al sustituir la prisión domiciliaria por el uso de un brazalete electrónico de localización, además de restricciones de movilidad, como parte de los procesos penales que enfrenta por el caso Ayotzinapa.
Murillo Karam es investigado por la Fiscalía General de la República (FGR) por los presuntos delitos de desaparición forzada, tortura y obstrucción de la justicia, relacionados con la desaparición de los 43 estudiantes de la Escuela Normal Rural de Ayotzinapa, ocurrida en septiembre de 2014 en Guerrero.
El exfuncionario, quien se desempeñó como procurador durante el gobierno de Enrique Peña Nieto, fue detenido en 2022. Posteriormente obtuvo el beneficio de la prisión domiciliaria en los dos procesos que enfrenta, debido a su estado de salud, ya que padece diversos problemas médicos, entre ellos una enfermedad pulmonar y secuelas de un derrame cerebral.
Con la nueva resolución judicial, Murillo Karam permanecerá bajo supervisión mediante un dispositivo electrónico y deberá cumplir con las restricciones impuestas por la autoridad, mientras continúan los procedimientos en su contra.
La FGR sostiene que el exprocurador participó en una estrategia para respaldar la denominada “verdad histórica” sobre el caso Ayotzinapa, señalando que durante las investigaciones se habrían obtenido declaraciones mediante actos de tortura para sustentar esa versión de los hechos.
A más de una década de la desaparición de los 43 normalistas, el caso continúa bajo investigación y sigue siendo uno de los expedientes más relevantes en materia de derechos humanos y procuración de justicia en México.



