Israel.– El gobierno de Israel confirmó un ataque contra la planta petroquímica South Pars, considerada la mayor instalación energética de Irán y responsable de cerca de la mitad de su producción. El complejo se ubica en el yacimiento de gas más grande del mundo, compartido con Qatar en el Golfo Pérsico.
Autoridades iraníes informaron que, tras las explosiones, la situación fue controlada. Señalaron que el incendio fue contenido y que no se reportaron víctimas, aunque continúan las evaluaciones para determinar los daños en la infraestructura.
Bombardeos en Teherán dejan mandos muertos
Además del ataque en el sur del país, se registraron bombardeos en Teherán, donde se reportaron explosiones y sobrevuelos de aeronaves. Una columna de humo fue visible cerca de la plaza Azadi, tras un impacto en las inmediaciones de la Universidad de Tecnología Sharif.
Medios iraníes confirmaron la muerte de mandos de la Guardia Revolucionaria, entre ellos Majid Khademi, jefe de inteligencia, y Asghar Bakeri, integrante de la Fuerza Quds.
Israel lanzó un nuevo ataque contra la mayor planta petroquímica y gasífera de Irán, South Pars, ubicada en Asaluyeh, según confirmó el ministro de Defensa israelí, Israel Katz. “Es un duro golpe económico para el régimen”
El ministro de Defensa, Israel Katz, aseguró que la… pic.twitter.com/giDgwfUwwo
— forumabierto (@forumabierto) April 6, 2026
Presión internacional y riesgo de escalada
El ataque ocurre en un contexto de presión por parte del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien fijó un plazo para que Irán reabra el estrecho de Ormuz, advirtiendo posibles acciones militares contra infraestructura estratégica.
Paralelamente, mediadores internacionales propusieron un alto el fuego de 45 días, aunque hasta el momento no hay respuesta oficial de las partes involucradas.
El presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Qalibaf, calificó las amenazas como “temerarias” y defendió la soberanía del país.
Antecedentes elevan la tensión en la región
Este nuevo ataque ocurre después de un bombardeo previo en marzo contra el mismo complejo, lo que incrementa la incertidumbre sobre una posible escalada del conflicto en Medio Oriente.
Hasta ahora, no hay señales de que Irán modifique su postura respecto al estrecho de Ormuz, lo que mantiene en alerta a la comunidad internacional.
