Brasil.- La investigación por la muerte de Maria Eduarda Rodrigues de Freitas, de 21 años, durante una actividad de rope jumping en Brasil, sumó nuevos elementos luego de que los instructores detenidos ofrecieran sus primeras declaraciones ante las autoridades. El caso ha generado conmoción en el país y reavivado el debate sobre las medidas de seguridad en actividades de turismo de aventura.
Un juez ordenó la prisión preventiva de tres integrantes de la organización responsable de los saltos realizados desde el Ponte do Esqueleto, en la ciudad de Limeira, São Paulo. La decisión se tomó luego de que surgieran indicios de que algunos de los involucrados intentaron abandonar el lugar tras el accidente, situación que podría afectar el desarrollo de las investigaciones.
Durante sus declaraciones, los acusados aseguraron que dentro del equipo no existía una persona específicamente encargada de verificar la colocación de las cuerdas y sistemas de seguridad antes de cada salto. Señalaron que las tareas se realizaban de manera colectiva y que no recuerdan quién revisó el equipo utilizado por la joven antes de que fuera lanzada al vacío. Estas afirmaciones son analizadas por los investigadores para determinar posibles actos de negligencia.
El accidente quedó registrado en videos captados por asistentes, donde se observa a Maria Eduarda preparándose para el salto desde una plataforma de aproximadamente 40 metros de altura. Las grabaciones, junto con testimonios y evidencia asegurada, forman parte de las pesquisas que buscan establecer responsabilidades. Actualmente, tres integrantes de la organización enfrentan cargos por homicidio con dolo eventual, mientras las autoridades investigan si la falta de protocolos y supervisión fue determinante en la tragedia.


