Este repunte ocurre en medio de tensiones comerciales derivadas de los aranceles impuestos por el expresidente Donald Trump desde abril, que aplican un 10% a casi todas las importaciones, incluidos productos clave como acero, aluminio y automóviles.
Aunque el gobierno estadounidense minimiza el impacto de estas tarifas, economistas advierten que podrían alimentar aún más la inflación y frenar el crecimiento. La Reserva Federal monitorea de cerca la situación para evaluar posibles ajustes en las tasas de interés en los próximos meses.