Investigaciones recientes han identificado una relación entre la exposición prolongada a la contaminación del aire y el deterioro cognitivo en adultos.
De acuerdo con especialistas, partículas contaminantes pueden afectar el funcionamiento del cerebro, impactando procesos como la memoria, la atención y la toma de decisiones.
El fenómeno ha sido observado principalmente en zonas urbanas con altos niveles de polución.
Ante ello, expertos recomiendan reducir la exposición en días de mala calidad del aire y promover políticas ambientales más estrictas.

