La noche del 28 de julio, en la colonia El Progreso de La Paz, Baja California Sur, Orlando Navia Flores, de 27 años, vivió momentos de terror cuando su vecino, Gonzalo “N”, de 45 años, lo atacó sorpresivamente con un machete y un cuchillo.
Según Orlando, el agresor brincó desde el techo para atacarlo, propinándole un machetazo en la cabeza y varias cortaduras en los brazos y cuello. La víctima logró defenderse tras un forcejeo, dejando inconsciente a Gonzalo, y llamó a la policía, que tardó aproximadamente 20 minutos en llegar.
Sin embargo, al llegar, los uniformados acusaron a Orlando de haber cometido un “exceso de violencia” durante su defensa, advirtiéndole que podría enfrentar cargos penales.
Lo que indignó a Orlando y su familia fue que, a menos de 48 horas del ataque, Gonzalo fue liberado y dejado en su domicilio, a pesar de que supuestamente se encontraba grave. Videos de vecinos muestran al agresor caminando con normalidad días después.
Gonzalo cuenta con un largo historial de denuncias y conflictos vecinales desde 2003, que incluyen lesiones, violencia familiar y amenazas.
Orlando y su familia han sido citados a declarar y critican que el caso parece más orientado a sancionar su defensa que a perseguir el intento de homicidio. La situación ha generado indignación pública y demanda que las autoridades aclaren los límites de la legítima defensa en Baja California Sur.
Por el momento, el procurador del estado no ha emitido declaración oficial sobre el caso.




