
ARKANSAS, Estados Unidos.- Después de más de una década dedicada a tamizar rocas, Jack Pearadin encontró junto con su amigo Michael Schumacher un diamante amarillo de 6.03 quilates en el Parque Estatal Crater of Diamonds, en Arkansas. La piedra es la más grande descubierta durante este año en ese sitio abierto al público.
Pearadin, reservista de la Marina y originario de Missouri, lleva más de 12 años buscando diamantes. Aunque reconoce que esta actividad no le había generado grandes beneficios, su constancia le ha permitido localizar más de 300 gemas desde que comenzó a visitar el parque en 2013.
El hallazgo ocurrió a principios de este año, cuando Pearadin y Schumacher procesaron un cubo con grava recolectada en el parque. Pearadin transmitía la jornada en vivo mediante TikTok cuando, después de enjuagar el material y colocarlo sobre una mesa, observó las facetas brillantes de una piedra de tamaño aproximado al de una uña.
“¡Dios mío! ¡Dios mío!”, exclamó al identificar la gema. Momentos después celebró que habían encontrado una pieza de grandes dimensiones. Pearadin decidió bautizar al diamante como el “Sueño Americano” y lo describió como una piedra amarilla de gran tamaño.
El posible valor del diamante todavía no está definido. Pearadin aseguró que algunos coleccionistas le han mencionado que podría alcanzar un millón de dólares. Sin embargo, una tasadora con experiencia consultada por Associated Press estimó que una piedra amarilla de seis quilates y alta calidad procedente del parque podría valer alrededor de 250 mil dólares.
La diferencia entre las estimaciones se debe a que el precio final depende de factores como color, claridad, forma y peso después del proceso de corte y pulido. Nathan Renfro, gerente sénior del Instituto Gemológico de América, explicó que estas piedras naturales suelen ser opacas e irregulares y pueden perder alrededor del 25 por ciento de su peso durante su preparación para joyería.
El Parque Estatal Crater of Diamonds permite a sus visitantes buscar piedras preciosas y conservar todo lo que encuentren. La entrada cuesta 15 dólares y permite llenar un cubo de cinco galones con rocas. La mayoría de los diamantes descubiertos en el lugar son pequeños y tienen valores de algunos cientos de dólares.
De acuerdo con Sarah Bivens, intérprete del parque, cada año se encuentran entre 400 y 800 diamantes, la mayoría con un peso cercano a un cuarto de quilate. Desde que la antigua mina a cielo abierto se convirtió en parque estatal, en 1972, han sido recuperadas más de 37 mil piedras.
El diamante más grande localizado en el sitio fue el llamado “Tío Sam”, cuyo peso original era de 40 quilates. Tras ser tallado y pulido quedó en 12.42 quilates. Posteriormente fue donado al Museo Nacional de Historia Natural Smithsonian, donde forma parte de la exhibición “Grandes Diamantes Americanos”.
También se han registrado descubrimientos recientes de dimensiones considerables. En 2020, un gerente bancario de Arkansas encontró una piedra de nueve quilates, mientras que en 2024 un visitante francés desenterró un diamante de siete quilates, según información proporcionada por la administración del parque.
Renfro señaló que Estados Unidos cuenta con dos yacimientos primarios de diamantes conocidos: Crater of Diamonds y el lago Kelsey, en Colorado. Este último dejó de operar comercialmente y el terreno fue recuperado, por lo que el parque de Arkansas destaca como uno de los pocos lugares del mundo donde cualquier persona puede buscar diamantes y llevarse sus hallazgos.
Pearadin incluso se mudó a la cercana comunidad de Murfreesboro para dedicar más tiempo a su afición. Ha vendido por internet la mayoría de las gemas encontradas y ahora planea repartir las ganancias del “Sueño Americano” con Schumacher, quien ayudó a llenar el cubo donde apareció la piedra. Su siguiente objetivo es abrir una mina de cristales.



