
México. Las remesas continúan como una de las principales fuentes de apoyo económico para millones de familias mexicanas. Durante el primer semestre de 2026, los recursos enviados principalmente por mexicanos que viven en Estados Unidos alcanzaron miles de hogares en todo el país, especialmente en entidades con una alta tradición migratoria.
De acuerdo con cifras del Banco de México, entre enero y junio de 2026 México recibió 30 mil 759 millones de dólares en remesas, distribuidos entre las 32 entidades federativas.
Los estados que concentraron la mayor cantidad de recursos fueron Guanajuato, Michoacán y Jalisco, entidades que históricamente mantienen una importante relación migratoria con Estados Unidos.
Guanajuato se ubicó como el principal receptor durante este periodo, con más de 2 mil 700 millones de dólares, seguido por Michoacán y Jalisco.
Por porcentaje de participación nacional, los principales estados receptores fueron:
- Guanajuato: 8.79% del total nacional.
- Michoacán: 8.51%.
- Jalisco: 8.13%.
- Ciudad de México: 7.33%.
- Chiapas: 6.59%.
- Oaxaca: 5.80%.
- Estado de México: 5.72%.
- Puebla: 5.66%.
- Guerrero: 5.61%.
Las remesas representan un ingreso fundamental para muchas familias, quienes destinan estos recursos principalmente a cubrir necesidades del día a día.
Entre los principales usos se encuentran la alimentación, pago de servicios básicos como agua, luz, gas e internet, así como la compra de ropa y otros gastos del hogar.
También tienen un papel importante en áreas como salud, donde ayudan a cubrir consultas médicas, medicamentos y tratamientos; además de la educación, con gastos relacionados con inscripciones, materiales escolares y transporte.
Otro destino frecuente es la vivienda, mediante reparaciones, ampliaciones o construcción de hogares, así como el pago de deudas y compromisos financieros.
Especialistas señalan que, además de cubrir necesidades inmediatas, las familias pueden fortalecer su economía mediante el ahorro, la inversión en educación, capacitación o pequeños negocios.
Las remesas representan no sólo un flujo económico, sino también el vínculo que millones de migrantes mantienen con sus familias y comunidades en México desde el extranjero.



