
ADELANTO, California.– El Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos compró por 950 millones de dólares tres centros de detención para migrantes ubicados en California, los cuales tienen capacidad conjunta para albergar a alrededor de 2,600 personas.
La operación fue anunciada el lunes mediante un comunicado de GEO Group, la empresa que vendió las instalaciones y que figura entre las principales compañías privadas dedicadas a la administración de centros de detención y prisiones en Estados Unidos.
Los tres centros forman parte de un complejo localizado en Adelanto, California. A partir de la compra, las instalaciones pasarán a ser propiedad del Gobierno estadounidense, aunque su operación continuará en manos de GEO Group.
La compañía privada seguirá administrando los centros en virtud de un contrato con el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos, conocido como ICE por sus siglas en inglés. El acuerdo señalado por la empresa se mantiene vigente hasta diciembre de 2034.
Instalaciones federales con administración privada
La adquisición cambia la propiedad del complejo, pero no modifica de manera inmediata a la empresa encargada de su funcionamiento. El Departamento de Seguridad Nacional será propietario de los inmuebles, mientras que GEO Group conservará la administración bajo el contrato establecido con ICE.
De acuerdo con la información difundida, alrededor de un tercio de los migrantes que se encuentran bajo custodia de ICE permanece en centros administrados por GEO Group. La empresa también mantiene una importante relación financiera con el Gobierno federal, ya que recibe casi la mitad de sus ingresos de contratos con el Departamento de Seguridad Nacional.
El anuncio de la compra coloca nuevamente bajo atención pública la participación de compañías privadas en el sistema de detención migratoria estadounidense. En este caso, la transferencia de los inmuebles al Gobierno no implica el retiro de GEO Group, debido a la duración del acuerdo de operación.
Cuestionamientos por posibles conflictos de interés
La transacción también se conoce en medio de señalamientos relacionados con David Venturella, director interino de ICE. Según los datos incluidos en el material divulgado, Venturella fue nombrado para ese puesto en mayo y anteriormente trabajó en GEO Group entre 2012 y 2023.
Después de concluir su etapa como empleado de la compañía, se desempeñó como consultor de la empresa hasta 2025. Su trayectoria generó críticas de legisladores demócratas, entre ellos la senadora Elizabeth Warren, quienes plantearon dudas sobre posibles conflictos de interés.
Los cuestionamientos se enfocaron en su paso entre cargos vinculados con el Departamento de Seguridad Nacional y actividades profesionales dentro de empresas privadas que operan instalaciones de detención. Los legisladores también solicitaron explicaciones sobre la manera en que serían atendidos esos posibles cruces de intereses.
Tras los señalamientos de Warren, Venturella aseguró que había vendido las acciones que poseía en GEO Group. También afirmó que se apartó de “todos los contratos y obligaciones relacionados” con los centros de detención.
Complejo con capacidad para 2,600 personas
La compra representa un desembolso de 950 millones de dólares por un complejo con capacidad aproximada para 2,600 migrantes. El material disponible no detalla si habrá cambios en el número de personas detenidas, en el personal de las instalaciones o en las condiciones operativas después del cambio de propietario.
Por ahora, la información confirmada indica que el Gobierno estadounidense asumirá la propiedad de los tres centros de Adelanto, mientras GEO Group continuará encargándose de su administración mediante el contrato con ICE que vence en diciembre de 2034.



