Ciudad Juarez, Chihuahua.- La parálisis en los cruces fronterizos y puntos estratégicos ha generado una profunda preocupación entre choferes y transportistas independientes. Esta situación dificulta la labor de quienes necesitan andar circulando para completar sus viajes de trabajo, provocando un freno a la movilidad que impacta directamente en sus ingresos diarios. Al no poder concretar la entrega de mercancías y pedidos, se desata una reacción en cadena que termina afectando el bolsillo y la economía de las familias mexicanas.
Denuncias de inseguridad y extorsión Más allá de los cierres, los trabajadores del volante señalan que enfrentan situaciones críticas de inseguridad en las rutas. Entre las denuncias más recurrentes destacan las extorsiones por parte de elementos de tránsito. Según los testimonios, las exigencias económicas han escalado drásticamente, pasando de montos pequeños a cuotas que superan los mil pesos para permitirles continuar con su camino.
Llamado a la solidaridad gremial Ante las afectaciones a terceros, los transportistas perjudicados han hecho un llamado directo a los manifestantes de la ANTAC. Si bien comprenden las demandas, piden que se busquen otras formas de presión que no bloqueen las vías de trabajo de sus propios compañeros. El objetivo es evitar que las protestas sigan dañando la operatividad de quienes dependen del flujo constante en las calles y carreteras para subsistir.
