Ciudad Juárez, Chihuahua.- Un masivo operativo conjunto entre la Policía Estatal y la Fiscalía General del Estado de Chihuahua derivó en una serie de controversias legales tras la liberación de la gran mayoría de los sospechosos capturados. Las intervenciones consistieron en el cateo simultáneo de más de una veintena de propiedades, acciones que inicialmente arrojaron la detención de quince presuntos integrantes de la célula criminal conocida como La Empresa. De acuerdo con reportes de las corporaciones de seguridad, estas movilizaciones se ejecutaron como una reacción institucional ante el previo homicidio del presunto líder de un grupo delictivo antagónico.
A pesar del despliegue policial y la magnitud de las intervenciones, la gran mayoría de las personas arrestadas recuperó su libertad debido a decisiones del Ministerio Público y de la autoridad judicial. El argumento central para la excarcelación de trece de los detenidos fue la insuficiencia de pruebas para acreditar la presunta comisión de algún delito, situación que se resolvió incluso antes de que concluyera el plazo constitucional correspondiente. Esta resolución dejó en evidencia complicaciones en el procesamiento y la sustentación jurídica de las detenciones por parte de los investigadores.
Por otra parte, las autoridades confirmaron que únicamente dos de los sospechosos originales permanecen bajo prisión y enfrentan un proceso formal ante la justicia. Los cargos que se les imputan a estos individuos están relacionados con delitos contra la salud y la portación ilegal de armas de fuego. Pese a los reveses en los tribunales, la Secretaría de Seguridad Pública Estatal mantiene firme su postura en la continuidad de estos operativos y defiende el uso de las herramientas de la plataforma Centinela para recopilar información de inteligencia contra la delincuencia organizada.

