
Europa.— Las movilizaciones sociales por el aumento del costo de vida, los bajos salarios y las dificultades para acceder a una vivienda se han extendido por distintos países europeos. Portugal, Francia, Italia, España y Bélgica registraron protestas con demandas laborales, educativas y sociales, además del anuncio de nuevas jornadas para noviembre.
Durante la jornada señalada como sábado 17 de octubre, Francia concentró buena parte de la atención por las manifestaciones de estudiantes, trabajadores, agricultores, sindicatos y otros grupos. En Italia también se produjeron movilizaciones y enfrentamientos con las fuerzas de seguridad, mientras miles de personas salieron a las calles en Portugal.
Aunque los reclamos presentan diferencias en cada país, las protestas coinciden en cuestionamientos sobre el poder adquisitivo, el gasto público, la calidad de los servicios y las condiciones de vida de estudiantes y trabajadores.
Portugal reclama mejores salarios y vivienda
En Portugal hubo movilizaciones en Lisboa, Oporto y Coimbra convocadas por la Confederación General de los Trabajadores Portugueses (CGTP), una de las principales organizaciones sindicales del país.
Entre las exigencias se encuentran un incremento salarial del 15 por ciento, mejoras en las pensiones, el fortalecimiento de la sanidad pública y acciones para contener el encarecimiento de los alimentos y la vivienda.
Las manifestaciones también cuestionaron las políticas económicas del gobierno de Luís Montenegro y el proyecto de Presupuestos Generales del Estado para 2027, actualmente sujeto a discusión parlamentaria.
En la plaza del Rossio, en Lisboa, participantes instalaron tiendas de campaña para hacer visible la crisis habitacional y reclamar condiciones más accesibles para rentar. La protesta siguió a las acampadas realizadas en Oporto, donde un primer intento de movilización dejó 37 personas heridas durante una intervención policial, de acuerdo con la información difundida.
La CGTP anunció otra concentración frente al Parlamento portugués para el 24 de noviembre, en el contexto del debate presupuestario.
Francia reporta choques y detenciones
En Francia, las protestas reunieron a estudiantes, trabajadores, sindicatos, agricultores e integrantes del movimiento de los chalecos amarillos. Las primeras demandas estuvieron relacionadas con la falta de recursos en centros educativos, pero posteriormente incorporaron reclamos sobre desigualdad, condiciones laborales y costo de vida.
Se reportaron enfrentamientos en París, Marsella, Rennes, Toulouse y Angers. La información disponible mencionó hasta 400 detenciones, aunque durante la jornada circularon cifras parciales distintas.
En Limoges, un incendio dañó parte del edificio histórico del ayuntamiento, incluidos el techo y una sección de la estructura. Equipos de emergencia trabajaron para controlar las llamas, mientras el gobierno francés anunció medidas contra quienes resulten responsables de actos violentos.
Italia prepara una huelga general
En Italia hubo movilizaciones en Milán, Turín, Bolonia y Roma para exigir aumentos salariales, reducción del costo de vida, fortalecimiento de los servicios públicos y menor gasto militar.
Milán registró algunos de los momentos de mayor tensión cerca de la plaza del Duomo, donde fueron reportadas barricadas, incendios y confrontaciones. La policía utilizó gases lacrimógenos y cañones de agua. Los informes disponibles mencionaron numerosos heridos y cerca de medio centenar de personas detenidas.
En Roma, miles participaron en una marcha convocada bajo el lema “Juntos en la Vía Principal”, respaldada por la Confederación General Italiana del Trabajo (CGIL) y más de cien organizaciones civiles y religiosas.
El dirigente de la CGIL, Maurizio Landini, anunció una huelga general para el 20 de noviembre, coincidiendo con una jornada europea de movilización estudiantil. La primera ministra Giorgia Meloni reconoció el derecho a manifestarse, pero condenó los daños y la violencia.
Movilizaciones en España y Bélgica
En España continuaron las movilizaciones y acampadas para exigir medidas ante el encarecimiento de los alquileres y las dificultades para conseguir vivienda.
En Bélgica, miles de jóvenes marcharon hacia instalaciones de la Unión Europea para solicitar más recursos educativos y políticas de inclusión laboral. También se reportaron enfrentamientos y afectaciones viales en algunos accesos a Bruselas.
Las nuevas convocatorias previstas para noviembre mantendrán la atención sobre el descontento social y la respuesta de los gobiernos europeos ante las presiones económicas que enfrentan amplios sectores de la población.
Eu não ia falar nada aqui, mas a situação em Portugal está escalando em um ritmo brutal.
Os números crescem semana após semana.
Isto foi agora: está um caos no Porto, Lisboa, Guimarães… Acampadas, cargas policiais, muitas detenções.
Isto não vai resolver os problemas da Europa. Pelo contrário, pode piorar tudo.
— Matico (@MaticoYTB) October 18, 2026



