Dallas, Texas.– La ciudad de Dallas implementó una nueva política que amplía la cooperación entre la policía local y el Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE), permitiendo a los oficiales realizar acciones que anteriormente estaban restringidas durante detenciones legales, como paradas de tráfico o arrestos.
La modificación entró en vigor tras la actualización de la Orden General 315.04, el reglamento interno que regula la relación entre el Departamento de Policía de Dallas y las autoridades migratorias federales. El cambio ocurrió después de una disputa con el gobierno estatal encabezado por el gobernador Greg Abbott, quien advirtió que retiraría cerca de 90 millones de dólares en recursos públicos, incluidos fondos destinados a la seguridad del Mundial de 2026, si la ciudad no fortalecía su colaboración con ICE.
Entre las principales modificaciones, los oficiales ahora pueden preguntar sobre el estatus migratorio de una persona que haya sido detenida o arrestada legalmente, compartir esa información con ICE y otras agencias federales, así como prolongar una detención para retener a una persona cuando exista una solicitud de autoridades migratorias. Además, la nueva política les permite brindar apoyo operativo a ICE cuando se considere “razonable o necesario”. De acuerdo con un análisis del Deportation Data Project, durante los últimos seis meses la oficina de ICE en Dallas ha detenido a más personas sin antecedentes penales que a personas con condenas o cargos criminales.
Pese a estos cambios, la política mantiene algunas protecciones para los inmigrantes. Los oficiales no pueden detener a una persona únicamente para verificar su situación migratoria; debe existir previamente una causa legal que justifique el contacto. Asimismo, continúa prohibido preguntar el estatus migratorio a víctimas, testigos o personas que reporten un delito, salvo que exista causa probable de que hayan cometido una infracción distinta.
Organizaciones comunitarias y legisladores demócratas han expresado preocupación por el posible “efecto frío” que esta medida podría generar en las comunidades latinas, al considerar que muchas personas podrían evitar denunciar delitos o solicitar ayuda policial por temor a que su situación migratoria sea reportada a las autoridades federales.
El alcalde Eric Johnson respaldó las modificaciones y el jefe de policía Daniel Comeaux aseguró que los cambios responden al cumplimiento de la legislación estatal. Según The Texas Tribune, Dallas no es la única ciudad que ha ajustado sus políticas: Houston también modificó sus lineamientos tras enfrentar la posible pérdida de 114 millones de dólares, mientras que Austin negoció una prórroga para adecuar sus propias reglas de cooperación con ICE.
Last summer, ICE agents became a daily fixture of Dallas’ immigration court. Now they are barred from making arrests.
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— Dallas Observer (@dallas_observer) June 24, 2026

