Ciudad Juárez, Chihuahua.- Las recientes declaraciones del exfutbolista de FC Juárez, Tomás Molina, han desatado una fuerte ola de críticas y una respuesta inmediata por parte de autoridades y sociedad juarense. El delantero argentino, quien formó parte del club durante aproximadamente ocho meses, describió su experiencia en la ciudad con señalamientos que fueron considerados como exagerados y fuera de contexto por diversos sectores locales.
Durante una entrevista, Molina aseguró haber presenciado situaciones de extrema inseguridad, como supuestos tiroteos en centros comerciales, presencia constante de tanquetas militares e incluso la existencia de toques de queda. Estas declaraciones generaron una reacción inmediata en medios de comunicación y ciudadanía, donde se cuestionó la veracidad de sus dichos, argumentando que, si bien la ciudad enfrenta retos en materia de seguridad, el relato del exjugador no refleja la realidad cotidiana de quienes viven en la frontera.
Desde el ámbito político, el alcalde de Ciudad Juárez expresó su rechazo a las declaraciones, señalando que la ciudad mantiene una vida activa y dinámica, con eventos masivos, espacios públicos y una creciente oferta gastronómica que operan con normalidad. Asimismo, subrayó que, como cualquier gran ciudad, existen desafíos, pero estos no representan el escenario de parálisis social descrito por Molina.
En el entorno deportivo y social, las palabras del exjugador fueron contrastadas con la postura de figuras como Ricardo Ferretti y otros integrantes del club que han mostrado respeto y sentido de pertenencia hacia la ciudad. Además, surgieron críticas relacionadas con el desempeño deportivo de Molina, señalando que su paso por la Liga MX no cumplió con las expectativas, lo que ha llevado a algunos a considerar que sus comentarios podrían responder a una justificación personal tras su salida.
Finalmente, el caso abrió un debate sobre la importancia de reconocer el esfuerzo de la comunidad juarense por mantener un equipo competitivo en el máximo circuito del fútbol mexicano. Mientras la afición y la directiva trabajan por fortalecer la identidad de los Bravos, este tipo de polémicas evidencian la brecha de percepción que aún persiste sobre la frontera y refuerzan la postura de una ciudad que continúa defendiendo su imagen frente a críticas externas.


