
Culiacán, Sinaloa.— Aglaee N y Leslie N, primas de Carlos Alberto Páez Pereda, alias “Carlitos Rugrats”, fueron detenidas junto con otras cinco personas durante un operativo coordinado por el Gabinete de Seguridad en distintos puntos de Culiacán.
Las autoridades mexicanas identifican a ambas mujeres como presuntas operadoras logísticas de “Los Rugrats”, un grupo armado cuyo supuesto líder sería Páez Pereda. Este último enfrenta en Estados Unidos acusaciones por narcoterrorismo y por proporcionar apoyo material a actividades terroristas.
De acuerdo con la información oficial, las capturas fueron resultado de trabajos de inteligencia e investigación dirigidos contra una célula delictiva señalada como generadora de violencia en la región. En las acciones participaron elementos de la Secretaría de Marina, la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, la Guardia Nacional y la Fiscalía General de la República.
El operativo también contó con información proporcionada por el Centro Nacional de Inteligencia. Como parte de la intervención, las corporaciones federales ejecutaron cinco órdenes de cateo en diferentes inmuebles ubicados en Culiacán, incluida la localidad de Laguna Colorada.
Siete personas detenidas durante los cateos
El Gabinete de Seguridad informó que las autoridades detuvieron a siete personas durante las intervenciones. Entre ellas se encuentran Aglaee N y Leslie N, quienes, según los señalamientos oficiales, desempeñaban presuntamente labores logísticas para la organización.
En los inmuebles cateados también fueron aseguradas cuatro armas de fuego, además de cargadores, cartuchos, droga, vehículos y equipos de comunicación. La información difundida no especifica el tipo ni la cantidad de sustancias localizadas, tampoco detalla las características de los vehículos o del equipo asegurado.
Las autoridades no informaron qué cargos serán imputados en México a cada una de las siete personas detenidas. Su situación jurídica deberá ser definida por las instancias competentes, con respeto a la presunción de inocencia y al debido proceso.
¿De qué acusa Estados Unidos a Carlos Páez?
Carlos Alberto Páez Pereda ha sido identificado por el Departamento de Justicia de Estados Unidos como un presunto operador de alto nivel de la facción conocida como “Los Mayos”, perteneciente al Cártel de Sinaloa.
Según la acusación estadounidense, Páez Pereda habría encabezado a “Los Rugrats”, grupo presuntamente relacionado con las operaciones de dicha facción criminal. Las imputaciones presentadas en su contra incluyen los delitos de narcoterrorismo y apoyo material a actividades terroristas.
Estas acusaciones se producen en el contexto de la estrategia de Estados Unidos para emplear leyes relacionadas con terrorismo en procesos contra personas señaladas como integrantes u operadores de organizaciones criminales mexicanas. Los cargos constituyen acusaciones y deberán ser acreditados ante las autoridades judiciales correspondientes.
La detención de las dos mujeres señaladas como familiares de Páez Pereda ocurre mientras continúa el procedimiento estadounidense contra el presunto líder de “Los Rugrats”. Sin embargo, la información oficial disponible no establece que el operativo en Culiacán forme parte de una solicitud de extradición ni precisa si existe una coordinación judicial directa con Estados Unidos por estas capturas.
Mantendrán operativos en Sinaloa
El Gabinete de Seguridad indicó que las instituciones federales mantendrán la coordinación para desarticular células delictivas relacionadas con hechos de violencia en Sinaloa y proteger a la población.
Las autoridades tampoco dieron a conocer si después de los cinco cateos se realizarán nuevas acciones vinculadas con el mismo grupo. Los objetos asegurados y los indicios obtenidos durante el operativo quedarán bajo análisis de las instituciones responsables de integrar las investigaciones.
Será la Fiscalía General de la República la instancia encargada de continuar con las diligencias correspondientes y presentar, en su caso, los datos de prueba ante un juez. Las siete personas detenidas deberán ser consideradas inocentes mientras no exista una sentencia que determine su responsabilidad.



