Ciudad Juárez, Chihuahua.- El desempeño de José Miguel Arellano Sosa, titular del Juzgado Sexto de lo Familiar, se encuentra bajo un intenso escrutinio público y legal tras la acumulación de al menos diez quejas formales en su contra. El magistrado, quien asumió su cargo tras el proceso electoral judicial de 2025, es señalado por diversas ciudadanas y representantes legales de actuar con una marcada parcialidad que perjudica sistemáticamente a las mujeres en procesos de custodia y asuntos familiares.
Abogados defensores y organizaciones civiles han alzado la voz para denunciar que el juez Arellano Sosa omite aplicar la perspectiva de género en sus resoluciones, una herramienta fundamental para garantizar la equidad en el sistema de justicia. De acuerdo con testimonios de los afectados, las decisiones tomadas en su juzgado parecen ignorar las condiciones de vulnerabilidad de las madres de familia, derivando en anomalías procesales que han sido documentadas y expuestas por diversos medios de comunicación locales y prensa escrita.
Ante la gravedad de los señalamientos, la comunidad jurídica y las víctimas han cuestionado la aparente inacción por parte de la titular del Supremo Tribunal de Justicia y del Tribunal de Disciplina Judicial. Se exige una intervención inmediata para revisar los expedientes donde se presume que el juez ha actuado fuera de los márgenes de la ley. La presión social crece mientras se espera una postura oficial de las instancias de control disciplinario que determine la continuidad o sanción del funcionario ante lo que describen como un ejercicio indebido de la labor judicial.
