Bad Bunny ofreció la noche del 11 de diciembre su segundo concierto en la Ciudad de México como parte de su gira “Debí Tirar Más Fotos World Tour”, presentación que, de acuerdo con asistentes y usuarios en redes sociales, superó a la del día anterior gracias a invitados especiales, un ambiente más organizado y un show más largo.
Desde el inicio, los asistentes destacaron una mejor logística en el acceso al recinto, con menos filas y un público que ya conocía la dinámica del espectáculo y la distribución de zonas como “La Casita”. No obstante, durante la espera para el arranque del concierto, una joven se desmayó en la zona General A, lo que generó la rápida reacción del público y del personal de seguridad. Más tarde, cerca del cierre del show, se reportó un segundo colapso de una asistente extranjera, quien logró recuperarse sin requerir atención médica especializada.
Como en la primera fecha, el cantante puertorriqueño eligió a un fan para gritar la frase “¡Acho PR, esto es otra cosa!”, señalando que lo seleccionó por portar una bandera mexicana, gesto con el que destacó el cariño que siente por el país y la conexión entre México y Puerto Rico.
Uno de los momentos más celebrados de la noche fue la aparición sorpresa del cantante colombiano Feid, quien subió al escenario durante la interpretación de “Perro Negro”. Tras la euforia del público, Feid interpretó además “Classy 101” y “Chorrito pa’ las ánimas”, lo que encendió aún más el ambiente. A estos invitados se sumaron las presencias de Ana de la Reguera y Diego Boneta en “La Casita”.
Mientras Feid animaba al público, Bad Bunny regresó al escenario principal para interpretar “Ojitos Lindos” acompañado del grupo Chuwi, lo que representó una variación respecto al primer concierto. La suma de sorpresas permitió que el espectáculo se extendiera aproximadamente 15 minutos más que el show inaugural del 10 de diciembre.
En cuanto a la distribución del público, algunos asistentes señalaron que, a diferencia de la primera fecha, la zona “Los Vecinos” no se llenó por completo, pese a la cercanía que ofrece con el artista. Por su parte, “La Casita” fue ubicada en General B, y se colocaron pantallas adicionales para facilitar la visibilidad desde otras secciones.
Tras esta segunda presentación, los seguidores del “Conejo Malo” ya esperan con expectativa los próximos conciertos programados en la capital del país, confiando en que las siguientes fechas mantendrán o incluso superarán el nivel del espectáculo vivido en esta ocasión.




