Austria.- El gobierno de Austria informó que, tras largas negociaciones entre sectores políticos de izquierda, derecha y liberales, se alcanzó un acuerdo para presentar una ley que limite el uso de redes sociales en menores de 14 años.
Durante una conferencia de prensa, el vicecanciller Andreas Babler destacó que actualmente es “casi imposible” para madres y padres controlar el consumo digital de sus hijos, debido a que las plataformas están diseñadas para generar dependencia. Además, advirtió que los menores están expuestos a contenidos como ideales de belleza irreales, glorificación de la violencia, desinformación y manipulación.
La propuesta no contempla una lista específica de redes sociales prohibidas, sino que se enfocará en aquellas plataformas que operan con algoritmos que provocan efectos nocivos en los usuarios. Sin embargo, aún no existe consenso sobre el mecanismo que se utilizará para verificar la edad de los usuarios.
Experimento sin teléfonos y nueva materia escolar
La iniciativa surge tras una experiencia impulsada por el Ministerio de Educación, en la que participaron 72 mil alumnos y sus familias durante tres semanas sin uso de teléfonos móviles. El ministro Christoph Wiederkehr señaló que esta dinámica permitió a los estudiantes tomar conciencia sobre los efectos negativos del consumo digital excesivo.
Además, el gobierno planea implementar una nueva asignatura obligatoria denominada “Medios y democracia”, con el objetivo de enseñar a los estudiantes a identificar noticias falsas y reconocer intentos de manipulación informativa.
Debate internacional y críticas a la medida
Con esta propuesta, Austria se sumaría a países como Australia, Indonesia y Francia, que han implementado o buscan aplicar restricciones similares.
No obstante, la iniciativa ha generado debate. Especialistas en derechos de los menores consideran que el problema de fondo debe abordarse obligando a las plataformas a asumir mayor responsabilidad. Por su parte, sectores políticos han criticado la propuesta, señalando que podría representar un riesgo para la libertad de expresión.

