Torreón, Coahuila.— Dos hermanos de 18 años fueron detenidos después de ingresar a la Escuela Secundaria General Número 13, ubicada en el ejido La Unión, donde presuntamente atacaron con armas blancas al personal administrativo y a estudiantes. La subdirectora del plantel murió y otras tres personas resultaron heridas, una de ellas de gravedad.
La agresión ocurrió el jueves 1 de octubre de 2026. De acuerdo con la información proporcionada por las autoridades, los señalados son exalumnos de la institución. Ambos quedaron bajo custodia y fueron puestos a disposición de las instancias correspondientes para determinar su situación jurídica.
Exalumnos ingresaron con armas blancas
El fiscal general de Coahuila, Federico Fernández Montañez, explicó que los dos jóvenes llegaron a la secundaria y agredieron tanto a integrantes del área administrativa como a algunos alumnos. Durante el ataque, la subdirectora sufrió lesiones que le provocaron la muerte.
Las primeras investigaciones indican que los presuntos agresores portaban armas blancas. También se indaga si utilizaron una especie de petardos dentro de las instalaciones, luego de que testigos reportaran haber escuchado detonaciones en el plantel.
Medios locales señalaron que los jóvenes llevaban machetes y artefactos rudimentarios. Un vecino citado por la agencia Reuters relató que residentes de la zona ingresaron a la escuela después de escuchar los estruendos y lograron someter a los dos señalados mientras llegaban las corporaciones de seguridad.
El fiscal descartó, con base en los primeros datos disponibles, que durante la agresión se emplearan armas de fuego o explosivos de alto poder. Las características de los objetos localizados y la manera en que fueron utilizados forman parte de las diligencias.
Investigan la motivación del ataque
Fernández Montañez indicó que los detenidos ofrecieron una explicación inicial sobre las posibles razones de la agresión. Según el funcionario, ambos mencionaron de manera preliminar un asunto relacionado con “sentimientos contra el plantel”. Esa versión deberá ser verificada durante la investigación.
Hasta el momento no se han difundido más detalles sobre los antecedentes de los jóvenes o sobre algún conflicto específico con la comunidad escolar. Las autoridades tampoco han informado si existían reportes previos relacionados con los dos exalumnos.
Además de la subdirectora fallecida, tres personas resultaron lesionadas. Al menos una de ellas se encontraba en estado grave, mientras que todas recibían atención médica. No se proporcionaron públicamente sus identidades ni mayores detalles sobre las lesiones.
El Gabinete de Seguridad del Gobierno de México informó que mantiene coordinación con autoridades estatales y municipales para esclarecer lo ocurrido. Las investigaciones deberán establecer la secuencia completa del ataque, la procedencia de los objetos utilizados y la responsabilidad de los detenidos.
SEP ofrece acompañamiento a la comunidad escolar
La Secretaría de Educación Pública lamentó la muerte de la subdirectora y expresó sus condolencias a sus familiares, compañeros y a la comunidad educativa. También señaló que ofrecerá acompañamiento a quienes integran el plantel mientras avanzan las investigaciones.
Los ataques dentro de centros educativos son poco frecuentes en México, aunque Torreón ya había registrado un episodio de violencia escolar en enero de 2020. En aquella ocasión, un estudiante de 11 años mató a una profesora, lesionó a varias personas y posteriormente se quitó la vida en el Colegio Cervantes.
En marzo de 2026, un adolescente de 15 años fue detenido después de matar a tiros a dos trabajadoras de una escuela privada en Lázaro Cárdenas, Michoacán. Las autoridades señalaron entonces que el menor había ingresado con un rifle semiautomático AR-15.
Otro caso ocurrió en Monterrey en 2017, cuando un estudiante de 15 años disparó contra una profesora y tres compañeros antes de lesionarse a sí mismo. La docente murió dos meses después debido a las heridas.
En el caso de Torreón, las autoridades continuarán con entrevistas, peritajes y revisión de evidencias para precisar el móvil. También deberán determinar cómo ingresaron los jóvenes al plantel y si actuaron únicamente con las armas blancas y los objetos rudimentarios reportados inicialmente.



