
RIAD, Arabia Saudita.— Los hutíes de Yemen, grupo aliado de Irán, informaron que Arabia Saudita atacó Saná después de que una coalición encabezada por Riad pidió a la población civil mantenerse alejada de un depósito de petróleo ubicado en las afueras de la capital yemení.
La cadena Al-Masirah, controlada por los hutíes, señaló que la coalición bombardeó la estación central de Sabah de la Compañía Petrolera de Yemen (YPC, por sus siglas en inglés). La instalación funciona como un depósito de combustible en la periferia de Saná.
La empresa petrolera aseguró que el lugar no almacenaba productos petroleros en el momento del ataque. También sostuvo que la operación no afectó las reservas de crudo ni las cadenas de suministro. El reporte disponible no incluyó un balance inmediato de víctimas o daños adicionales.
Hutíes advierten sobre una respuesta
Antes del bombardeo, los hutíes habían advertido que responderían de manera “dura y dolorosa” ante cualquier ataque dirigido contra Saná. El portavoz militar del grupo, Yahya Saree, mencionó entre los posibles objetivos la sede de Saudi Aramco en Dhahran y una refinería ubicada en Riad.
El movimiento también reiteró sus llamados a los trabajadores del sector petrolero de Arabia Saudita para que se mantengan alejados de instalaciones que podrían ser consideradas objetivos potenciales. Estas advertencias elevaron la tensión en torno a la infraestructura energética del reino.
De acuerdo con el reporte, los hutíes llevan una semana realizando ataques contra aeropuertos saudíes. El grupo ha presentado esas operaciones como represalia por el respaldo de Arabia Saudita a las fuerzas gubernamentales en la reactivada guerra civil de Yemen.
Entre esos ataques se encuentra el ocurrido el sábado en el aeropuerto de Riad, donde murieron 13 personas. El bombardeo con misiles balísticos fue descrito como el ataque más mortífero registrado en territorio saudí durante una década.
Arabia Saudita promete consecuencias
El Consejo de Ministros saudí, encabezado por el príncipe heredero Mohammed bin Salman, gobernante de facto del país, afirmó que los hutíes enfrentarán las consecuencias de sus ataques repetidos contra el reino. El comunicado no detalló en el material disponible cuáles serían las siguientes acciones de Riad.
La nueva escalada también ha tenido repercusiones en la aviación. Los ataques provocaron la suspensión de vuelos en distintas partes de Arabia Saudita, justo cuando el país recibe una importante conferencia relacionada con el sector energético.
La coincidencia de los ataques con ese encuentro coloca presión adicional sobre las autoridades saudíes, debido tanto a los riesgos para los aeropuertos como a las amenazas contra instalaciones de petróleo. Los hutíes han señalado expresamente objetivos vinculados con Saudi Aramco y con la capacidad de refinación del país.
Aumenta la tensión regional
El intercambio de ataques representa una nueva fase de confrontación entre la coalición liderada por Arabia Saudita y los hutíes. Mientras Riad sostiene que responderá a las agresiones contra su territorio, el grupo yemení advierte que ampliará sus operaciones si continúan los bombardeos sobre Saná.
La información disponible no precisa si después del ataque contra la estación de Sabah se registraron nuevas operaciones militares. Tampoco se dio a conocer una evaluación independiente sobre las condiciones del depósito señalado por la televisión hutí.
Las declaraciones de ambas partes mantienen abierta la posibilidad de nuevas acciones en Yemen y Arabia Saudita. La situación también genera preocupación por las consecuencias para la población civil, el transporte aéreo y la infraestructura energética de la región.



