
Ciudad Juárez, Chihuahua.- La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, puntualizó que la conversación sostenida con la gobernadora de Chihuahua, María Eugenia Campos Galván, durante su visita a Ciudad Juárez en septiembre pasado, se rigió estrictamente bajo un carácter institucional y no bajo una relación de amistad.
Durante su conferencia matutina de este viernes, la mandataria federal detalló los pormenores del encuentro, al que calificó como un momento de tensión diplomática y política. Sheinbaum explicó que el intercambio de posturas giró en torno a señalamientos previos sobre la presunta violación a la ley de seguridad nacional y descalificaciones mutuas respecto a la gestión gubernamental.
No obstante las discrepancias, la titular del Ejecutivo federal destacó que el diálogo condujo a acciones concretas en el ámbito legal. Ante las explicaciones de la gobernadora sobre la actuación del ex fiscal de Chihuahua —en el marco de la entrada de agentes extranjeros a la entidad—, Sheinbaum le aconsejó que, de contar con elementos probatorios y de presumir responsabilidad, procediera legalmente tanto ante la instancia estatal como ante la Fiscalía General de la República (FGR).
Derivado de dicha recomendación, la Fiscalía de Chihuahua inició formalmente las indagatorias y el levantamiento de cargos contra el exfuncionario, situación que actualmente da pie a diversas investigaciones complementarias.
Finalmente, la presidenta de la República subrayó que, tras el álgido intercambio, ambas funcionarias coincidieron en la necesidad de preservar el canal institucional. Sheinbaum enfatizó que, independientemente de cualquier diferencia política, la relación bilateral entre el Gobierno Federal y la administración estatal se mantendrá firme para garantizar que los habitantes de Chihuahua reciban el respaldo, los servicios y la atención integral que requieran.



