
México.- El huachicol fiscal habría alcanzado durante 2025 un volumen aproximado de 150 mil barriles diarios de gasolina y diésel con inconsistencias entre los registros de los distintos participantes de la cadena de combustibles, de acuerdo con un análisis presentado por el gobierno mexicano.
Francisco Barnés de Castro, exsubsecretario de Energía y exdirector general del Instituto Mexicano del Petróleo (IMP), consideró que el diagnóstico oficial coincide en términos generales con sus estimaciones. Sin embargo, reconoció que el volumen identificado por las autoridades resultó mayor al rango que había calculado.
En una entrevista con Aristegui en Vivo, Barnés explicó que sus cálculos ubicaban el desbalance entre 110 mil y 120 mil barriles diarios. Sus estimaciones, señaló, fueron deliberadamente conservadoras y se concentraron principalmente en el combustible procedente de Estados Unidos, debido a que ese flujo podía rastrearse con la información disponible.
El especialista aseguró que no le sorprendió que el resultado oficial fuera superior, aunque sí la magnitud de la diferencia y el nivel de precisión del análisis. También indicó que existen señales de posibles envíos procedentes de otros países, entre ellos Canadá.
Detecta combustible registrado como aditivo
Para elaborar sus estimaciones, Barnés compara los datos de producción, ventas e importaciones de Petróleos Mexicanos con la información disponible sobre el movimiento de combustibles. Además, contrasta lo reportado por México con los registros oficiales de comercio exterior de Estados Unidos.
El exfuncionario explicó que recientemente incorporó información de otra agencia estadounidense y encontró un flujo adicional de productos enviados a México bajo la clasificación de aditivos para aceite, en lugar de gasolina o diésel.
Según su análisis, las exportaciones estadounidenses de esos productos mantuvieron un comportamiento estable durante varios años, pero comenzaron a aumentar considerablemente desde 2017 o 2018. Barnés planteó que una parte podría corresponder a combustible etiquetado bajo una categoría diferente, situación que también elevaría sus estimaciones originales.
“La factura oficial que le entregan al gobierno americano no es de gasolina o diésel, sino de aditivo para aceite”, afirmó. No obstante, la identificación definitiva del contenido y de posibles responsabilidades requeriría investigaciones y verificaciones de las autoridades competentes.
Destaca acciones de la actual administración
Barnés identificó tres elementos que, desde su perspectiva, representan cambios en el combate al robo y contrabando de combustibles durante el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum.
El primero es el efecto de las medidas adoptadas, que, según los datos revisados por el especialista, habrían reducido de manera importante el contrabando. También observó una disminución en la extracción ilegal desde ductos de Pemex, aunque advirtió sobre un posterior repunte en el robo de diésel.
Asimismo, relacionó la pérdida de atractivo económico del contrabando con el comportamiento del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS). Afirmó que un IEPS negativo reduce la ganancia que podrían obtener quienes introducen combustible ilegalmente.
Como segundo punto, destacó el trabajo gubernamental para identificar y cuantificar el tamaño del fenómeno. El tercer elemento, agregó, fue la decisión de hacer públicos los resultados y relacionarlos con las acciones emprendidas para contenerlo.
Diferencias en los registros de crudo
Barnés también presentó cálculos sobre petróleo crudo que no aparecería plenamente identificado en las cuentas nacionales. Su metodología compara la producción reportada por Pemex con los volúmenes exportados y enviados al Sistema Nacional de Refinación.
Explicó que una parte de las diferencias puede deberse a movimientos de inventarios, pero sostuvo que los desbalances más grandes difícilmente podrían justificarse únicamente mediante almacenamiento. Para el periodo enero-agosto de 2026 estimó un diferencial cercano a 120 mil barriles diarios.
El especialista mencionó además posibles impactos para Pemex y la recaudación federal. Calculó que durante 2025 la afectación para Hacienda habría sido de 48 mil millones de pesos por IEPS y 52 mil millones por IVA. Estas cantidades corresponden a sus estimaciones y no fueron presentadas en el material como una determinación fiscal definitiva.
Barnés consideró que el análisis oficial de 2025 ofrece un punto de referencia para revisar años anteriores y dimensionar el fenómeno mediante la comparación de registros de México y Estados Unidos.



