Estudiante de diecisiete años convierte tambos industriales en barriles de lluvia y evita que ciento setenta mil litros contaminados lleguen a ríos y acuíferos – El Canal de las Noticias Digital
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Estudiante de diecisiete años convierte tambos industriales en barriles de lluvia y evita que ciento setenta mil litros contaminados lleguen a ríos y acuíferos

Kaitlyn Tran impulsó en Cedar Park, Texas, un proyecto comunitario de captación pluvial que involucró a más de 40 estudiantes y recaudó fondos para iniciativas ambientales.

CEDAR PARK, Texas.— Una estudiante de 17 años transformó contenedores industriales en desuso en barriles para captar agua de lluvia, como parte de una iniciativa comunitaria que ha logrado interceptar cerca de 170 mil litros de escorrentía antes de que llegaran a ríos, drenajes y reservas subterráneas.

Kaitlyn Tran, originaria de Texas, desarrolló el proyecto en Cedar Park, una ciudad ubicada en las inmediaciones de Austin. Su propuesta busca reducir los efectos de la escorrentía urbana, un fenómeno que ocurre cuando el agua de lluvia corre sobre techos, avenidas y estacionamientos sin poder infiltrarse de manera natural en el suelo.

Durante ese recorrido, el agua puede arrastrar aceites de automóviles, metales pesados, basura, sedimentos y residuos de pesticidas. Cuando el caudal llega directamente a ríos, lagos o mantos acuíferos sin tratamiento previo, puede convertirse en una amenaza para las fuentes de agua dulce.

Una iniciativa para proteger el acuífero Edwards

La ubicación del proyecto resulta especialmente relevante debido a que parte de Cedar Park se encuentra dentro de las áreas de recarga del acuífero Edwards, una de las principales reservas de agua subterránea del centro de Texas. En esas zonas, los contaminantes presentes en la superficie pueden infiltrarse y alcanzar el depósito.

La motivación de Tran surgió después de conocer las consecuencias de las proliferaciones de algas nocivas en el lago Lady Bird. De acuerdo con la información difundida sobre el proyecto, al menos seis perros murieron entre 2019 y 2022 debido a toxinas concentradas en el agua.

Aunque la joven es alérgica a estos animales y no puede convivir con ellos, la muerte de las mascotas la llevó a buscar una forma de intervenir. Junto con su hermana y varios compañeros creó la organización juvenil Steward 4 Stormwater. Posteriormente, sumó a la iniciativa al club de arte de su preparatoria.

Tambos reutilizados y decorados por estudiantes

El programa fue denominado Rain Barrels for Runoff y se centró en reutilizar tambores empleados originalmente por la industria de alimentos. Tran recorrió distintos puntos de Texas para recolectar los recipientes, que después fueron preparados y pintados a mano por más de 40 estudiantes.

Los barriles fueron diseñados para recibir el agua que baja desde los techos de las viviendas. Al almacenarla, reducen la fuerza del caudal y evitan que arrastre sedimentos y otros residuos hacia el sistema de drenaje urbano. El agua captada también puede aprovecharse posteriormente para actividades como el riego.

Nueve de las piezas fueron subastadas en un supermercado local mediante códigos QR. La actividad permitió reunir más de 2 mil 500 dólares, recursos destinados a proyectos ambientales comunitarios, incluida la organización civil EcoRise, así como al taller de arte de la escuela.

En total, el grupo calcula que los barriles distribuidos han interceptado aproximadamente 170 mil litros de agua de lluvia sin filtrar.

Del proyecto escolar a la gestión pública

Tran concluyó que atender las floraciones de algas únicamente cuando aparecen no resuelve las causas del problema. Los tratamientos químicos pueden representar costos elevados y las algas pueden regresar si continúa la llegada de contaminantes mediante la escorrentía.

“Incluso si abordas las floraciones de algas, seguirán volviendo si no atiendes los problemas de fondo de la escorrentía pluvial”, explicó la estudiante a un medio local.

Su participación también llegó al ámbito de la gestión pública. Ante la preocupación por un proyecto de urbanización en la cantera Lime Creek, la joven estudió durante ocho meses modelado de mantos freáticos y herramientas de cartografía mediante sistemas de información geográfica.

Con asesoría de hidrogeólogos, evaluó el posible impacto del desarrollo urbano y presentó sus análisis ante el cabildo de Cedar Park. La información respaldó la decisión de las autoridades locales de analizar la protección de alrededor de 26 hectáreas.

Según las estimaciones incluidas en el proyecto, esa medida podría evitar cada año el ingreso de aproximadamente 1.74 millones de galones, equivalentes a unos 6.6 millones de litros, de aguas residuales y contaminantes al acuífero Edwards.

Por su trabajo, Tran recibió el Premio Gloria Barron para Jóvenes Héroes. El reconocimiento concede 10 mil dólares a 15 de los 25 jóvenes distinguidos anualmente. La estudiante prevé utilizar este impulso para ampliar su labor educativa en escuelas y gobiernos locales de la región.

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