
Estados Unidos.- El Buró Federal de Investigaciones (FBI) confirmó que tiene en su poder documentos relacionados con las acciones previas y posteriores a las capturas de Ismael “El Mayo” Zambada y Joaquín Guzmán López, pero informó que no los divulgará debido a las disposiciones de privacidad previstas en la legislación estadounidense.
La determinación aparece en una respuesta oficial fechada el 22 de julio de 2026 e identificada con el folio 747373-000. El oficio fue emitido por la Sección de Divulgación de Registros e Información de la División de Gestión de Información del FBI y está firmado por Christina Driver, jefa interina de esa unidad.
El FBI argumentó protección a la privacidad
La agencia invocó dos excepciones legales que restringen la entrega de información cuando su publicación puede afectar los derechos de privacidad. Una permite reservar expedientes personales, médicos y otros archivos similares; la segunda protege información recopilada con fines de aplicación de la ley cuando su divulgación pudiera representar una invasión injustificada de la privacidad personal.
“Si bien se reconoce la existencia de registros del FBI, estos están exentos de divulgación, ya que el procesamiento de los registros de terceros constituiría una invasión injustificada de la privacidad personal”, señala la carta incluida en el material.
El FBI también sostuvo que el solicitante no demostró de manera suficiente que el interés público por conocer los documentos fuera superior a los intereses de privacidad de las personas involucradas. Con ese argumento, la agencia estadounidense cerró el trámite sin proporcionar los expedientes requeridos.
La respuesta confirma expresamente que existen registros relacionados con las personas mencionadas en la petición. Sin embargo, no precisa cuántos documentos fueron localizados, cuándo fueron elaborados, qué información contienen o qué unidades participaron en su integración.
Solicitud incluía la “Operación Air Kings”
La petición buscaba acceder a todos los archivos de la denominada “Operación Air Kings”, nombre con el que el propio FBI identificó las acciones que derivaron en las detenciones de Zambada y Guzmán López, figuras vinculadas con el Cártel de Sinaloa.
Ambos fueron detenidos el 25 de julio de 2024 en el aeropuerto del condado de Doña Ana, ubicado en Santa Teresa, Nuevo México, durante un operativo con participación de distintas agencias federales de Estados Unidos. Después de las capturas surgieron cuestionamientos sobre la manera en que llegaron a territorio estadounidense y sobre el nivel de conocimiento previo de las autoridades mexicanas.
El nombre de la operación fue presentado durante una conferencia convocada por el FBI para formalizar la donación al War Eagles Air Museum del avión Beechcraft King Air 200 utilizado para trasladar a “El Mayo”. El museo se encuentra en el mismo aeropuerto donde se realizaron las detenciones.
Durante aquel evento, el FBI informó que la aeronave tenía modificaciones en su sistema electrónico, número de serie y matrícula. El museo también distribuyó un documento titulado “Operación Air Kings”, en el que destacó el trabajo de dos agentes cuyos nombres aparecían testados.
La respuesta no detalla el contenido de los expedientes
El oficio no permite establecer si los registros incluyen información sobre la planificación de los hechos del 25 de julio de 2024, las circunstancias del traslado de los dos detenidos o posibles comunicaciones entre autoridades de México y Estados Unidos. Tampoco explica si alguna parte de los documentos podría entregarse después de eliminar datos personales.
La agencia anexó información general sobre sus procedimientos de búsqueda en el Sistema Central de Archivos, que concentra documentos de investigación, inteligencia y administración. También aclaró que, en algunos casos, puede abstenerse de confirmar o negar la existencia de registros sobre fuentes confidenciales, listas de vigilancia o programas de protección de testigos.
Otras dependencias también negaron información
El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas y el Departamento de Seguridad Nacional también rechazaron divulgar documentos relacionados con los dos detenidos. El ICE indicó que la entrega de los archivos requeriría una autorización firmada por las personas involucradas.
En México, la Fiscalía General de la República negó el acceso a sus investigaciones y clasificó la información como reservada durante cinco años. La dependencia argumentó que se trata de indagatorias en curso, que existen datos personales protegidos y que la divulgación de comunicaciones con Estados Unidos podría contravenir acuerdos internacionales de cooperación.



