
CIUDAD DE MÉXICO.- El proyecto mexicano Olinia busca fabricar hasta 50 mil vehículos eléctricos al año y atender actividades como el transporte local y el reparto de mercancías, dos segmentos en los que las motocicletas Italika, marca vinculada con Ricardo Salinas Pliego y Grupo Salinas, tienen una presencia relevante.
La propuesta impulsada por el Gobierno de Claudia Sheinbaum contempla unidades para sustituir mototaxis y vehículos de carga destinados a recorridos cortos. Aunque sus características son distintas a las de una motocicleta, sus posibles usos comerciales colocan a Olinia como un competidor potencial en parte del mercado de movilidad económica.
Olinia busca capital para constituir una empresa
De acuerdo con la información difundida sobre el proyecto, Olinia abrió una convocatoria para reunir 950 millones de pesos de capitalización inicial. El objetivo es constituir una empresa encargada de fabricar, distribuir y comercializar los vehículos eléctricos.
La convocatoria no se limitaría a encontrar recursos para la producción. También busca inversionistas con capacidad para desarrollar una red comercial, alternativas de financiamiento y servicios de posventa. El Gobierno federal conservaría al menos 33% de la nueva sociedad, mientras que la inversión extranjera tendría como límite una tercera parte del capital.
Este modelo intenta combinar la tecnología desarrollada con apoyo público y la experiencia comercial de empresas privadas. Sin embargo, la capacidad final de producción, distribución y servicio dependerá de que la sociedad se concrete y consiga los recursos previstos.
Los segmentos donde coincidiría con Italika
Italika es una de las marcas con mayor presencia en el mercado mexicano de motocicletas. Según cifras citadas por Expansión, concentraría entre 60% y 70% de las ventas nacionales. El mismo reporte señaló que GS Motos produjo alrededor de 1.3 millones de motocicletas durante 2025.
Las unidades de la marca son utilizadas para traslados personales, entregas, mensajería y actividades de pequeños comercios. Precisamente en algunos de esos usos podría presentarse una coincidencia con Olinia, particularmente en transporte comunitario y distribución de mercancías.
Uno de los modelos planteados por Olinia tendría espacio para seis pasajeros, cinturones de seguridad y carrocería cerrada. Estas características buscan convertirlo en una alternativa para reemplazar mototaxis irregulares en determinadas localidades.
En Puebla, el gobernador Alejandro Armenta anunció un programa para incorporar 8 mil vehículos Olinia mediante compras gubernamentales y esquemas de financiamiento. La intención expresada es renovar servicios de transporte y sustituir unidades que operan fuera de regulación.
Una versión para carga y reparto
El proyecto también contempla una versión capaz de transportar hasta 650 kilogramos de mercancía, con una autonomía anunciada superior a 120 kilómetros y recarga mediante un enchufe convencional. Esa capacidad podría resultar útil para negocios que requieren movilizar más productos de los que normalmente caben en una motocicleta.
Olinia ha estimado para una de sus unidades una autonomía superior a 125 kilómetros por carga y un costo operativo de 49 centavos por kilómetro. Roberto Capuano Tripp, coordinador del proyecto, afirmó que su operación podría costar cinco veces menos que la de un automóvil de gasolina y cerca de la mitad que la de una motocicleta.
Estas estimaciones deberán comprobarse en condiciones reales de operación, pues factores como mantenimiento, batería, carga transportada, tarifas eléctricas y disponibilidad de refacciones pueden modificar el costo final.
El precio será una diferencia importante
El precio inicial anunciado para los vehículos eléctricos mexicanos ronda los 150 mil pesos, una cifra superior al costo de entrada de varias motocicletas Italika. Para los compradores, la decisión dependería del tipo de actividad, la capacidad requerida y el posible ahorro operativo a largo plazo.
Italika también parte con ventajas como su red de agencias, financiamiento, distribución de refacciones y servicios de mantenimiento. Olinia deberá construir una infraestructura similar si pretende alcanzar una escala comercial amplia.
Ricardo Salinas Pliego ya había reaccionado a las comparaciones. En enero de 2025 cuestionó en redes sociales las posibilidades del proyecto y escribió: “Vemos en un año dónde está su fábrica de Vochairos y dónde está mi Italika”.
Desde entonces, Olinia ha presentado prototipos y avanzado en sus planes empresariales. No obstante, esos pasos todavía no garantizan que alcance la producción, las ventas y la red de distribución de Italika. Su impacto dependerá de la inversión obtenida, el precio definitivo, el financiamiento disponible y la capacidad para fabricar hasta 50 mil unidades al año.



